Se deprimen más en cuarentena quienes no perdonan

Por César Pérez Méndez

En estos 41 días de encierro, aislamiento y cambio de rutinas, hay un grupo que se estresa y se deprime más: son todas aquellas personas que no perdonan.
En este encierro me atrevería a decir que todos hemos orado o rezado, pero mucho es de labios hacia afuera. En una parte de la oración del Padre Nuestro decimos «perdónanos, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden», y muchas veces solo queremos la primera parte de la frase.
La falta de perdón provoca dolor, nos hace insensibles, nos estresa y deprime. Nos hace esclavos. Nos convierte en piedras vivientes.
Perdonar es una decisión.
Hazte un favor, perdona a todos, sea lo que sea que te hayan hecho o dicho; el juicio o la venganza no es tuya. Y comienza contigo, perdónate por no haber perdonado antes o por lo que sientas que te debes pedir perdón, si a ti mismo.
Que esta cuarentena sirva paradójicamente para comenzar a vivir en libertad. Si sientes que no puedes, pide ayuda, solo Dios nos socorre con su gracia y misericordia.
Me encanta creer que El nos hace nuevos en su bondad si se lo pedimos y creemos. ¡Feliz domingo!

TUS PLANES DEL 2020 SIGUEN EN PIE

Por César Pérez Méndez

He escuchado a muchos decir que este año iba a ser muy bueno, iba, porque ya no, con el coronavirus todo cambió. Es una verdad a medias. La verdad es lo último, sí, todo cambio, pero los planes siguen iguales, en la mente y en el corazón que es donde está toda la fuerza, solo que hay que enfocarlo de una manera diferente.
Tampoco estoy ocultando una realidad, pero la adversidad puede ser la mayor oportunidad. Si antes era de un modo, por qué no probar ahora de otro. En todo.
Por muy adverso que mires las cosas, yo te aseguro que tus planes siguen en pie. Han pasado cuatro meses, los primeros dos con la expectativa de que todo iba ir bien y los segundos dos, marzo y abril, con la incertidumbre. Pero estamos vivos y entonces hay un por delante.
La próxima semana comienza el quinto mes del año, y olvidemos eso de que no hay quinto malo, y enfoquémonos en lo que pensamos y planificamos para este año. Creo que es posible, solo que por nuevos caminos. La incertidumbre es un ingrediente para que las cosas nos salgan bien. No solo soy optimista, tengo fe.

Tres libros que si te vas de esta vida y no los leíste te vas en deuda

PUNTUAL

Hoy se celebra el Día Mundial del Libro y muchos lo saben, pero pocos hacen por tomar uno y especialmente terminarlo de leer.

Los libros no se hicieron para hojear.

Los libros tampoco se hicieron para decorar una vitrina o librera.

Los libros tienen vida.

Los libros son un regalo y alimento para la mente y el alma.

En esta cuarentena voy leyendo dos libros, por eso voy a decir cómo se hace y cómo se puede terminar de leer con éxito.

Bueno, hoy les quiero decir que no hay secretos para leer, solo voluntad e interés y hacerlo.

Los tres libros que no podemos dejar de leer en la vida son: ya sé que muchos dirán que uno de ellos es la Biblia, cierto, y si ya lo sabemos por qué no lo hacemos. Voy a dar un consejo, leamos la Biblia por libros, recomiendo comenzar por los Proverbios o el Libro de Los Hechos de los Apóstoles y seguro que aprenderemos cómo ser cristiano sin religiosidad.

El segundo libro que no puedes dejar de leer es uno que vas a ir a buscar, disfrutar la búsqueda, comprarlo y leerlo hasta el final. Otro consejo, la gente deja tirados a los libros porque no planifican la lectura, debe ser por páginas, de 10 en 10, o mejor si es por capítulos. Hay que destinar un tiempo a la lectura, recomiendo media hora por las noches, antes de las 11pm, muy tarde la gente termina con el libro de almohada. Leer es como un ejercicio, mientras más lo haces, más quieres.

Y el tercer libro que tienes que leer en la vida, porque si no te vas a ir en deuda, es leer el que alguien te regaló, lo hizo por alguna razón, pensando en ti, por eso, un libro de regalo siempre tiene un propósito, no lo desperdicies. Aun si fue comprado solo por cumplir con el regalo, por una razón poderosa llegó a tus manos, no rechaces la oportunidad.

En esta cuarentena siempre hay algo bueno que leer, mira donde guardas las cosas, ahí está un libro ahora mismo esperando por ti.

El libro que terminé de leer es Destinado al Éxito de Dante Gebel, 206 páginas de fascinantes verdades y prácticas. Arranca preguntando qué te gustaría que dijera en la lápida de tu panteón el día que mueras… quizás nadie lo ha pensado, yo tampoco lo había pensado, pero ahora ya lo escribí y por eso lucharé todos los días. Eso es tener un propósito.

Descubrí que somos seres eternos, desde ya, no hay que morir para ello.

Ahora mismo estoy leyendo Sé un hombre de fe inquebrantable de John Osteen. El Señor dijo en el libro de Joel: “Yo les restituiré”, no sé cuál es tu condición en esta crisis, solo creo que esto está pasando para algo mejor. Créelo. Por favor lee, la Palabra de Dios funciona.

Te motivo a que comiences hoy a leer y nunca olvidaras el Día del Libro cuando comenzaste a descubrir un mundo maravilloso esperando por ti.libros maravillosos
Foto: Internet

¿Cuántos quisiéramos que esto pasará ya?

Ojalá todos cuando regresemos a la “normalidad” seamos mejores personas y reorientemos nuestras prioridades.

El siguiente comentario está basado en un tema de Dante Gebel.

Con el coronavirus Dios está tratando de enseñarnos una lección. Este virus nos está estrujando, y hasta que eso pase, podremos absorber nuevas cosas.

Hay propósito detrás de esta pandemia, detrás de la adversidad. ¿Cuántos quisiéramos que esto pasará ya?, pero cuando Dios no remueve la espina es porque hay un propósito.

¿Entonces cuál es el propósito? No se sabe, pero es para bien, porque todo obra para bien, -para eso hay que orar- porque ni se sabe si pasará pronto o no. Solo Dios sabe. Por eso tenemos que pedir sabiduría, porque hasta la adversidad puede ser un regalo de Dios.

Así que se puede poner fea o más fea la cosa, pero “bástanos la gracias de Dios”.

Si esta pandemia fuera una poda, la poda de Dios no es un castigo, es para hacer nuevo espacio a una nueva cosecha. Él poda las ramas que dan fruto.

Ahora hay equidad con este virus, igual para millonarios que para personas que viven debajo de los puentes, para latinos y anglosajones, para asiáticos y europeos; por ello, el proceso con Dios es personalizado.

Cuando Dios te quita algo es porque hace espacio para algo nuevo. La vida no es gratis, hay que pagarla.

Muchos ahora están tocado fondo o tocarán fondo, pues ahí está Dios como roca eterna que te levanta. Tendremos que abrir los ojos a nuevas oportunidades, si creemos que hemos leído o que sabemos de Dios, tendremos que leer la Biblia con nuevos ojos.

Cuando todo esto pase, sabremos cuál fue el propósito; que Dios nos ayude a comprender para que no haya sido en vano.

En este Domingo de Resurrección abramos nuestra mente y corazón al grito de victoria que Jesús tuvo sobre la muerte.

Coronavirus: lo que dice la gente

PUNTUAL

Primero te quiero decir que estoy animado, porque uno decide cómo enfrentar las cosas; está gris la situación, pero debemos seguir con la frente levantada, con mascarilla, pero con la convicción de que esto pronto pasará.

Seguramente todos hemos escuchado comentarios de nuestros cercanos sobre el coronavirus. Pon atención porque estos son comunes pero especiales, si les sacamos su esencia nos pueden ilustrar en este caminar de muchas dudas, nervios e incertidumbre.

Hoy en una llamada un empresario transportista me decía que “la situación está perra” y que le preocupa su negocio, pero también su vida, más lo segundo porque expresó “hasta tengo ganas de ir a una iglesia a pedirle perdón a Dios, para que tenga misericordia de mi y de todos”. Ya le decía vamos, pero me acordé de que el templo del Espíritu Santo es cada uno, así que desde nuestras casas nos podemos poner a cuenta. Si es que para esto vino el virus, habría valido la pena.

Hay una creciente necesidad en todos, hasta en los ateos, por encontrar respuestas, pero de antemano nadie las tiene, solo Dios. Él es quien nos redime y nos pone a salvo. Nuestra Roca Eterna.

Segundo comentario. Esto me lo decía un amigo en una reunión por Zoom: “Allá afuera hay dos tipos de gente ante el coronavirus, los que están con temor y los que están con expectativa”, los segundos son los que confían y aunque nadie se librará de la tormenta, cada quien escoge como pasarla.

Tercer comentario. Esto lo decía un letrado durante una conferencia virtual: “Con el coronavirus muchos se van a volver pobres y otros más pobres, pero unos cuantos se van a volver ricos”. Depende de qué oportunidades encuentren y aprovechen en medio de la emergencia. La crisis es sinónimo de oportunidad.  

Cuarto comentario: “Ahorita no estoy enfocado en el coronavirus, sino que buscando un plan para cuando esto pase, porque seguramente vamos a tener buena venta”, decía un comerciante; y como ya lo confesó y está actuando por ello, así será, le va a ir muy bien cuando regresa la calma.

Toda tragedia, todo virus, tiene una fecha de caducidad, esto se va a terminar, el punto es, mientras tanto, qué hacemos y cómo lo enfrentamos. Muchos fracasaron antes del coronavirus y ahora solo lo ponen de excusa.

Solo en la adversidad se forman los mejores hombres y mujeres. La valentía no está en no sentir miedo, sino en saber enfrentarlo.

PUNTO FINAL. Quiero agradecer a todos los médicos, enfermeras, policías y todos los servidores públicos que están sirviendo al país en esta emergencia, por vocación o por necesidad, están en la línea de fuego y deben cumplir con el deber. También quiero agradecer a todos los periodistas del país, especialmente a los de La Voz de Xela, porque gracias a su vocación incansable y tenacidad de servicio estamos orientados e informados.

Razón poderosa para madrugar

 

Anoche deje este desafío en las redes sociales:

Dejen su despertador, mañana temprano les digo por qué.

Este fue el seguimiento este lunes:

Para quienes me hicieron caso y dejaron su despertador:

Aunque no vayas a tu lugar de trabajo, levántate, hay mucho por hacer.

Te voy a contar un proverbio africano: Allá en la selva africana cada mañana se levanta temprano una gacela para correr, porque si no lo hace, un león la alcanzará y será devorada; en la misma selva cada mañana un león madruga para comenzar a correr, porque si no lo hace, no alcanzará a la gacela y morirá de hambre.

En la vida, sea que seamos gacelas o leones, ya sabemos lo que tenemos que hacer.

¡Buen lunes para los que ya están en movimiento!

¿Gacelas o leones?

gacelas

 

leones

Coronavirus: para que pongamos nuestra confianza en Dios

Las cosas no pasan por casualidad, todo tiene un propósito, y como Dios es soberano, hasta él permiten que pasen las cosas.

El coronavirus es un llamado a la reflexión, es un llamado a la humanidad, porque todos muchas veces nos olvidamos de quién es Rey Soberano.

En el mundo todos tendremos aflicciones, pero solo seremos librados si confiamos en Dios Todopoderoso. Volvamos nuestros ojos, nuestro corazón y nuestra confianza en El.

El Civid-19 no tiene poder, pero le damos alas por nuestra falta de fe y porque no ponemos nuestra plena confianza en quien pago en la cruz todas nuestras dolencias y enfermedades. Jesucristo es el Salvador del Mundo.

Importantes recordatorios que nos ha traído el coronavirus

PUNTUAL

Un intruso nos vino a cambiar el statu quo y como sabemos que vino para quedarse, tendremos que aprender, todos, a lidiar con su incomoda presencia: el Covid-19.

La llegada al país del coronavirus nos vino a dar una timonazo, nos cambió el rumbo al menos en el día a día. Afortunados los que pueden seguir con su productividad en línea, como lo facilita ahora la tecnología y la conectividad; y todos los que están informados por estas plataformas.

No todo es malo. Hasta el coronavirus tiene su lado reflexivo, es de detenerse un momento a pensarlo. Lo primero que nos recuerda esta pandemia global es que somos vulnerables y por lo tanto no tenemos el control de muchas cosas, como a veces creemos.

El coronavirus nos recuerda que solo Dios tiene el control de todo, nosotros no, pero ni de nuestro entorno, si no, por qué estamos en casa, porque no podemos controlar nada allá afuera. Por ello, la fe es importante, sin religión, porque yo le creo cuando dice -adaptado-, a ti no te sucederá ningún mal, ni virus se acercará a tu casa.

Nos recuerda también que hay pocas cosas más importantes que cuidarse a un mismo. Cuando se trata de salud nadie es más importante que uno mismo, claro, porque si no, cómo ayudamos a los que nos necesitan y más a nuestros seres queridos. Sin salud no hay nada.

Hay cosas más importantes que ir al colegio, a la universidad, que abrir un negocio o atender a los clientes y es solo el bienestar personal y familiar por encima de todo.

En realidad, no estamos aislados, porque tenemos comunicación con el exterior, pero estamos apartados, la mayoría, para evitar una mayor propagación de la enfermedad.

A partir de entonces, debemos tener buenas acciones, precauciones y tolerancia. Todo es pasajero.

A partir de entonces, debemos tener buenas acciones, precauciones y tolerancia. Muchos tienen su casa como hotel, porque solo llegan a dormir; pues bueno, este es el momento para hacer lo que muchas veces pensaron, echarle una manita de gato a la casa.  

Juntos saldremos adelante, pero más rápido si confiamos en el Altísimo, quien nunca pierde el control ni en estos momentos.

PUNTO FINAL. De peores cosas hemos salido, no va a ser del pinche invisible coronavirus.

Consejos si eres parte de una empresa familiar

PUNTUAL

Este miércoles en Xela tuvo lugar el III Encuentro de Empresas Familiares, para pasar de un enfoque de empresa familiar a familia empresarial.

Por invitación del Grupo Gestor de Quetzaltenango me correspondió dirigir el programa y estos son mis apuntes de 8 a 14 horas.

Sobre la ética: no es una cosa de moda, no es solo para empresas grandes y no solo es cumplir la ley. En los negocios debemos reforzar la ética todo el tiempo, porque es un asunto esencial y no cosmético.

Las mejores empresas son las que se capacitan todo el tiempo, porque los buenos pensamientos se forman.

La impunidad no es buena en la empresa, si alguien comete una falta o error, debe ser sancionado conforme los protocolos o reglamentos internos. Por eso es importante evaluar periódicamente el desempeño de los integrantes de una empresa.

Entre los cinco ponentes del día, habló Carlos Mansilla, director de Advance Business Service, franquiciatario de Domino’s Pizza Guatemala, y comentó que son las empresas familiares las que mueven al mundo. Recordó las palabras de fundador de Domino’s Pizza: Si usted cree que la capacitación es cara, pruebe la ignorancia.

Hay que perseverar, Mansilla cree que por cada 20 prospectaciones salen cinco ventas. Aconseja que no solo hay que ser bueno para delegar, sino para exigir resultados. En su corporación hay un cafecito, reunión de fin de semana, donde se llega con orgullo o con vergüenza, dependiendo de los resultados que cada uno haya logrado.

Esta ironía es poderosa, pero también para reflexionar: dice que si alguien de la familia en la empresa no da resultados o no le gusta lo que hace, lo ascienden a cliente.

Hay que estar abiertos a las tecnologías para crecer en las empresas familiares y el marketing es parte fundamental.

El peor veneno en una empresa familiar es la mentira -y en todas partes-.

La recomendación de Mansilla es que, de las utilidades, el 15% se reparte y el 85% es para reinvertir.

Otro disertante, Emilio Conde, enfatizó que la única forma de hacer riqueza es ser eficientes.

En el Encuentro el historiador y empresario José Molina Calderón, disertó y presentó su libro Empresas Familiares en Guatemala, donde subrayó que el principal capital de comerciante es la confianza.

Conclusión personal: Hay muchas empresas familiares de éxito, pero muchas también fracasan, la clave es enfocarse, perseverar, ponerle fe y buen ánimo a lo que se hace en los negocios, pensando primero en servir y en generarle valor a la sociedad.

Diez privilegios de vivir en Xela

PUNTUAL

Hay mucha gente que llegó para quedarse, desde un chef italiano hasta un futbolista uruguayo. Xela tiene un imán que solo se explica estando aquí y sintiendo en carne propia la experiencia de estar en la tierra de los chivos.

Xela no es una tierra exclusiva de los quetzaltecos, es también de los ciudadanos que vinieron de otros departamentos y países y que, en algunos casos, la aman más, porque también trabajan duro, la respetan y la cuidan; porque uno no escoge donde nacer, pero sí donde vivir.

Por eso quiero compartir en detalle algunos privilegios de vivir en esta linda ciudad llamada Xela:

  1. Es un privilegio sentir el frío de Xela, tan rico que para sentirse vivo hay que respirarlo profundamente. Esas mañanas nubladas que limitan la visibilidad pero que provocan sensación de una porción del cielo sobre la tierra.
  2. Emponcharse en las noches de lluvia o madrugadas de frío, otro privilegio. No hay otro lugar que no sea Xela para cobijarse y mejor si en pareja.
  3. Su Luna de Xelajú inspiración de Paco Pérez y de muchas generaciones, que hace que las calles se bañen de plata en las noches de amor.
  4. Sus shecas remojadas en bebida caliente, mejor si es con la llamada bebida de los dioses.     
  5. Es un privilegio degustar de una tasa de chocolate artesanal, mejor si es de Doña Pancha o de sus comadres.
  6. Sus buñuelos, especialmente los de doña Fidelia en el Parque Central que los sirve calientitos con miel de panela.  
  7. Los paches del sábado, los de la cuadra, en la tienda con el foco rojo, degustado con pan francés y chocolate caliente, junto a un chuchito o cambray. ¿Dime si no?
  8. Los incondicionales al equipo Xelajú MC, la mejor afición de Centroamérica. El equipo debería corresponder siempre a esa empatía única. Es un privilegio y honor ser Superchivo.    
  9. Es un privilegio que a 20 minutos puedes estar en un baño de azufre y a 1 hora estar en el calor o en el mar.
  10. Xela es un privilegio porque lo tiene todo, entretenimiento, cultura, gastronomía; por qué ir tan lejos, si aquí está lo que anhelas y necesitas. Tú eres privilegiada o privilegiado por decidir estar aquí.  

No pasa nada si sumas otros privilegios, sería un gusto saber cuáles.