UNA NOCHE NOSTÁLGICA EN XELA

Es la sensación de que todo termina, hasta el toque de queda. A partir de mañana será cosa del pasado esta medida extrema que nos tocará contar a las próximas generaciones. Ojalá este tiempo haya servido de mucho en tu vida personal, que hayas valorado la libertad y que a partir de ahora la valores con responsabilidad. Con el Covid-19 no todo es malo, nos trajo un punto de quiebre; el punto ahora es qué rumbo tomaremos.

Ya se va septiembre, ¿se acaba el tiempo?

PUNTUAL

Para escribir las siguientes líneas, esta madrugada redefinía mi concepto del tiempo.

Se está acabando septiembre, no hubo desfiles ni feria, pero son eso, simples actividades. Se terminan los días, los meses, los años, la vida, pero el tiempo permanece para siempre.

El hombre le puso un tiempo al tiempo, lo vemos con un reloj y calendario. Pero el tiempo no se termina, es infinito, como el creador de todo, Dios. El tiempo es la eternidad.

El Todopoderoso no tiene principio ni fin, permanece para siembre. De ese modo es que debemos entender el tiempo. Es un fluctuante desde antes y para siempre.

Por eso ahora que se termina el noveno mes del 2020, debemos reflexionar sobre la finalización de una página más del calendario, se trata de cómo consumimos nuestra vida en el tiempo, no al revés como al algún momento creemos. Lo que tenemos es un tiempo de vida.

Ahora recuerdo a Pepe Mujica, expresidente de Uruguay, cuando dice que no compramos las cosas con dinero, sino que, con tiempo de vida; es verdad, porque son nuestros días a cambio de lo que logramos en esta existencia.

Como es un trato -contrato- individual con el tiempo, cada uno decide qué hacer y qué clausulas poner. Yo al tiempo decido darle vida, salud, ejercicio y esforzarme cada día para ser productivo en todos los ámbitos.

Que el tiempo no pase por mí, ni por ti, sino que tú debes pasar por el tiempo para marcarlo y hacerlo significativo. Esto es personal.

Por eso a mis amigos y lectores les deseo que tengan un buen cierre de septiembre y que el último trimestre del 2020 que inicia mañana sea de muchas bendiciones y lleven al año a un buen balance. En estos últimos meses hemos tenido buenas lecciones para la vida y para ser mejores. El Covid-19 nos vino a dar la oportunidad de trascender o sumergirnos. Es otra decisión personal.

Que este nuevo tiempo sea como el vuelo del quetzal, que remonte más que el cóndor y el águila real.

El tiempo no es de nadie, pero tú decides qué hacer con tu tiempo que cada segundo y minuto se te agota. ¡Qué valga la pena!

Luna de Xelajú parte de la eternidad. Foto: César Pérez Méndez

La muerte

Qué es la muerte, sino algo natural y parte del tránsito a la eternidad.

Este día uno de mis amigos me llamó para compartirme que su tío había muerto, un gran hombre, profesional y que dio su vida al servicio de la salud, por lo tanto cumplió su propósito de pasar por este rumbo llamado tierra.

El fin de esta vida es hacer cosas y dejar un buen recuerdo.

El amigo me decía: le pido una oración por su alma. Es lo más importante en la muerte del cuerpo, porque el alma sigue su tránsito en la eternidad. El gran privilegio de la vida humana es ganarse un boleto a la eternidad. Dudo que alguien no sepa cómo.

La apertura de las fronteras y la Vuelta a Guatemala

PUNTUAL

Tal y como lo habíamos platicado con algunos amigos, septiembre no solo nos trae el 199 aniversario de la Independencia, sino que nos ofrece en gran medida la libertad luego de la crisis provocada por el coronavirus.

Esto se va a poner bueno, el noveno mes del año es el comienzo de la recuperación porque le acompaña la reapertura.

Esto dijo hoy el presidente Giammattei: Las fronteras las abriremos muy probablemente a partir del 18 de septiembre con protocolos de Covid que ya se están instalando, lo que además significa que se abre el aeropuerto Internacional La Aurora y queda atrás el aislamiento en que estaba el país.

Aunque en realidad muchos se estaban cruzando por los puntos ciegos, especialmente entre Guatemala y México. El producto de contrabando nunca se detuvo.

Otra buena noticia de este miércoles 2 de septiembre es que sí va la 60 edición de la Vuelta Ciclística a Guatemala y que usará los mismos protocolos del Tour de Francia.

El presidente de la Federación Guatemalteca de Ciclismo, Stuard Rodríguez, expresó que ya recibió la autorización verbal y escrita de la Coprecovid para la realización de la fiesta del pedal del 23 de octubre al 1 de noviembre del 2020. Algo que hasta hace poco se veía imposible.

En lo último del anterior párrafo es que quiero invitarlos amigos a que nos centremos. Que todo cambia, que nada es estático y que lo que se mira imposible, como la reapertura del país, ahora está avanzando a pasos más rápidos de lo que creíamos.

Tomémonos en serio que este cuatrimestre que le queda al 2020 es para la recuperación en todos los ámbitos. Lo que se había perdido en tiempo, recursos, proyectos, negocios, dinero, se recuperará con esfuerzo y entusiasmo.

No saben cuánto celebro la apertura de las fronteras y los aeropuertos, por muchas razones, entre ellas, porque volveré a ver a mi suegra; y con la fiesta del pedal, claro que no habrá aglomeraciones, en eso contribuiremos todos, pero la emoción volverá a palpitar en las carreteras de mi país. La economía se reactivará en paralelo.  

Estos acontecimientos dentro de la nueva normalidad están siendo los mejores síntomas de la recuperación de Guatemala y el mundo. El Covid-19 nos golpeó, pero seguimos de pie y mientras haya vida, todo lo demás se recupera, se reconstruye y vuelve a florecer.

PUNTO FINAL. Ha sido grande la lección, muy cara (y nos tenemos que seguir cuidando), pero valdrá la pena, porque de ahora en adelante no somos inmunes, pero estamos más fuertes y con una mejor perspectiva de vida. Ánimo, amigos.

Aeropuerto Internacional La Aurora de Guatemala.

¿Cuándo ejercitaste la última vez tus buenos pensamientos?

PUNTUAL

Conocer a una persona no es difícil, porque cómo piensas eres y cómo te expresas configuras tu entorno.

Pareciera simple, pero no lo es tanto. A propósito, las siguientes ideas.

Veamos estos puntos en el tiempo, lo que pasó ayer, lo que pasa ahora y lo que pasará mañana.

De lo pasado, ahí que quede. Bueno, malo o como sea, es de cada quien. Del presente, esto si que nos debe importar. Porque es lo único que tenemos y por lo que vale la pena cualquier lucha. Del mañana nadie sabe, eso sí, tenemos que estar listos para cuando llegue, en todos los ámbitos, pero, especialmente en lo espiritual porque tiene que ver con la eternidad.

Fíjate en algo, antes de querer conocer a alguien, conócete a ti mismo. Conocerse es mejor en soledad, en silencio, hacerse una mirada hacia adentro, mirarse en el espejo del alma (mente, voluntad y sentimientos). Muchas veces creemos que la gente es de tal manera porque nosotros así pensamos.

Si pienso que todo es un caos, a lo mejor soy un caos. Claro, una cosa diferente es el juicio, raciocinio o conjeturas por las evidencias, por lo que se ve o demuestra. Pero mucho de lo que sabemos o entendemos es subjetivo.

Como pensamos somos, como pensamos actuamos y lo relevante, como creemos se nos hace.

Por qué traigo esto a colación, porque en estos tiempos hay mucha incertidumbre, hay muchas dudas, quizá nunca habíamos pensado tanto en el presento y en el futuro como ahora.

Por eso debemos cuidar nuestros pensamientos, porque nos mueven, porque nos conducen, nos destruyen o reafirman. Hay mucha gente que ya fracasó porque dicen que de esta no salen; mientras hay otros que aseguran que detrás de la tormenta viene la calma, pero que esa calma les devolverá todo.

Cuando hay gente muy negativa lo mejor es cambiarles el tema o no estar con ellos, porque es como un virus, se pega.

Debemos entrenar nuestros pensamientos, así como nos ejercitamos para tener buenos músculos, debemos ejercitarnos para estar en modo positivo.

Los pensamientos también se alimentan. Debemos consumir buenos pensamientos para compartirlos y multiplicarlos. Como somos seres humanos, nunca va a faltar algo negativo, pero cuando llegue, la fuerza de lo positivo domine.

No pensemos por los demás, es decir, no supongamos. Una tarea para todos, incluyéndome. Cómo pienso yo, es asunto mío, es mi problema; resuelve tú, tu forma de pensar.  

¡NO ME OPONGO A LA REACTIVACIÓN DEL TRANSPORTE PÚBLICO!

Por César Pérez Méndez

Los que opinan no saben qué es caminar, tienen carro o moto. La necesidad del transporte es de vida, porque muchos ya no aguantan una quincena más sin ingresos. Y el pinche bono nunca les llegó. Estoy de acuerdo con que se reabran las rutas de buses y microbús, solo que no está de más decir, que sea con todas las medidas, distanciamiento y sanitización al ingresar a cada unidad.

No le tengan miedo al coronavirus, precaución sí. Da más terror el hambre y la pobreza.

Ojalá hubiera un sistema barato de cobro con tarjetas o prepagos por rutas.

Que la crisis sea para mejorar el transporte y el servicio. A partir de ahora las autoridades no deben perder la oportunidad de tener control de las unidades para que sean seguras e higiénicas. Un primer paso es sacar un censo real de empresas y unidades. De adolescente viajaba en camioneta para ir a estudiar. Sé lo que digo.

¿Qué es la nueva normalidad?

POR CÉSAR PÉREZ MÉNDEZ

La nueva normalidad es que hoy en mi cumpleaños el pastel para mis amigos lo meta al congelador y lo saque para el 2021 cuando todo esto pase. ¡No!

La nueva normalidad no son acciones, es una nueva forma de pensar señores.

Hoy en la mañana que hablaba con uno de mis mejores amigos, Hugo Nery, le decía que la nueva normalidad va a ser tomada de muchas maneras, para muchos será el pretexto para seguir en la mediocridad, para otros será no hacer nada y para muchos será la oportunidad del cambio para trascender.

Este término puesto de moda en los últimos días, usado por analistas, economistas y hasta por el gobierno no debe ser malinterpretado.

En serio, la nueva normalidad no es quedarse en casa ni de brazos cruzados. No es usar bozal, perdón, mascarilla. La nueva normalidad no es el distanciamiento social; muchos ya vivían distantes. Ser precavidos es otra cosa. Sin temores, pero prudentes. Acatemos las recomendaciones, pero no nos atemos de brazos y desatemos nuestra mente.

¿Por qué la nueva normalidad? Si nunca fuimos normales. Alguien normal tiene estándares.

Lo que teníamos eran estereotipos, conductas y rutinas; creíamos que normal era ir a la oficina y trabajar hasta muy tarde, tener abierto el negocio hasta las 8 o 9 de la noche, ir a restaurantes o reunirnos con muchas personas. Eso no era normal. Estar muy «ocupados» no es normal, la productividad es diferente.

Lo normal es volver al origen, al principio; comenzar de nuevo. Bajo una nueva forma, bajo un nuevo esquema y especialmente con un nuevo espíritu.

La nueva normalidad está en la mente, muy buena fecha para comenzar, 1 de junio del 2020.