“Si soñar es gratis, para que soñar pequeño”

PUNTUAL

Hay historias que además de contarse, deben compartirse; una de ellas es la de Marcos Andrés Antil, maya q’anjoba’l, huehueteco, guatemalteco. Se presenta como autor del libro autobiográfico Migrante.  

Este sábado se encuentra en Xela, y cuando le pregunté, dice que además de presentar su libro, anda buscando inspiración.

En una conversación de 45 minutos intentamos resumir una vida contada en un libro de 302 páginas. Imposible. Por eso, luego de ver la conversación, el siguiente paso es leerlo.

Marcos emigró a Estados Unidos solo cuando era un niño de apenas 14 años, hoy a sus 45, puede decir que no solo conquistó el “sueño americano”, sino que busca descubrir y promover “el sueño guatemalteco”. Y se fue solo, no porque quería, sino porque sus padres, unos años antes habían huido de la guerra interna desde su natal Santa Eulalia, Huehuetenango.

De la entrevista subrayo esta idea: “Si soñar gratis, para que soñar pequeño”, muchá, le dice a los jóvenes, se vale soñar. La importancia de soñar radica en que te abre la visión, te da visión y ya con ella, eres capaz de todo, porque cualquier barrera, se sobrepasa, y cualquier sacrificio vale la pena.

Fueron muchos años de luchas, esfuerzos, pero también momentos duros, los siete segundos que él llama, cuando pensó en ponerle fin a su existencia. Pero seguramente, dice, que fueron las peticiones de su mamá, de rodillas todos los días, lo que lo salvaron, rescataron y luego decir, sí se pudo, cuando se graduó de la universidad.

El libro Migrante tiene ADN en sus páginas, porque además de enseñanzas, tiene un propósito grande que es explicar de dónde venimos, para la valoración de nuestra identidad y para convertirla en nuestra mayor fortaleza.

Por ello su exitosa empresa de desarrollos digitales para mercadeo de internet y arquitectura de sitios web, con operaciones en Estados Unidos, Colombia y Guatemala, se llama XumaK, que significa florecer en q’anjob’al.

Comparte que le encanta el mundo digital porque no hay fronteras, no hay norte ni sur. Hay tanta libertad como oportunidades.

A los emprendedores les dice que si van emprender, primero que tengan fe, y éntrenle con todo, no con un 5% o un 99%, debe ser con todo.

PUNTO FINAL. A todos, estés donde estés, hagas lo que hagas, nos deja la invitación de florecer, para lo cual no hay lugar para rendirse.

Aquí puedes ver la entrevista completa:

Panel y premiación de la primera edición del Premio Regional en Periodismo en Sostenibilidad

Panel y revelación de los ganadores del Premio Regional en Periodismo en Sostenibilidad organizado por Progreso.

Hoy tuve el privilegio de participar en el panel y premiación de la primera edición del Premio Regional en Periodismo en Sostenibilidad organizado por Progreso.

El panel aborda los desafíos que existen para comunicar la sostenibilidad. Los participantes son: Carolina de Asturias, decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad del Istmo; Christian Blank, CEO de Prensa Libre; César Pérez Méndez, director general del diario digital La Voz de Xela; Alejandro Langlios, director de ComunicarSE de Costa Rica; y Juan Pablo Moratoya, director ejecutivo de CentraRSE.

Los ganadores del Premio Regional en Periodismo en Sostenibilidad son:  

  • Primer lugar, Natiana Gándara, de Prensa Libre, Guatemala.
  • Segundo lugar, Rocío Ballestero, de la revista Suma de Costa Rica.
  • Tercer lugar, Luis Fernando Arévalo, de la revista Construir de Guatemala.
  • En la categoría de Periodista Novel, la ganadora es: Irene Rodríguez, de la Universidad de Istmo de Guatemala.

Están llorando…, ¿quién se murió?

Esta historia la tienes que leer hasta el final. Nos va a servir mucho.

Entremos al relato, pon atención.

Este es un hombre que trabaja mucho, duro, y casi no tiene tiempo para nada, ni para él.

Pero un día, por fin, decide regresar a su casa “temprano”.

Cuando va llegando a su casa dice, oh, sorpresa, qué está pasando aquí. De tan ocupado que ando, ni sabía que había fiesta en mi casa. Afuera hay varios carros, hasta de aquel familiar que ni me habla.

Qué raro, mejor pienso bien antes de entrar, de quién será el cumpleaños. De quién, de quién. Bueno, entraré…

Ijoles, qué pasó aquí, no es fiesta, están llorando… qué pasó, quién se murió. Hasta uno de los que me critica siempre, está aquí, con su cara triste. Quien está llorando es mi mujer, quién se murió… mi suegra, no, ella no, si es una mujer saludable.

Mejor me acerco a ver, ahí está el ataúd, me acerco más. Que terrible, soy yo quien está dentro de la caja, estoy muerto…

Por eso no me ven ni me escuchan. Me morí y ahora que ya no estoy vine a tiempo, vine temprano a casa, pero ya no tiene sentido.

Ahora qué va a pasar, mi trabajo, quién lo hará, mi dinero, mis cosas, mi familia, mis amigos, qué va a pasar. Ya no estoy, todo se acabó y ni me di cuenta.

Luego del velorio, lo entierran… y no es el fin.

Es un nuevo día y tendría que ir al trabajo, como de costumbre, de todos modos iré. Cuando llego, me doy cuenta que solo algunos comentan y lamentan que me morí. Así pasan los días, alguien más ocupa mi puesto, conforme pasan los días ya casi nadie me menciona. Hay nuevos trabajadores que nunca me conocieron ni conocerán.

Ya nadie se cuerda de mí. Pero la vida de todos sigue igual, algunos mejor otros peor.

Por mí no se detuvo el mundo. Piénsalo. Disfruta de tus días y de tu vida sin afanarte, esfuérzate pero lo necesario y vive.

PUNTO FINAL. El estrés de estos tiempos te roba la vida, organízate y prioriza para no vivir esta historia sin poder contarla.