El rebote económico para el 2021 será muy bueno

Por César Pérez Méndez

Nunca nadie se imaginó el escenario económico que estamos viviendo en el 2020, porque para muchos este iba a ser el mejor año. Nuestra confianza estaba en este año, como el mejor, pero vino el virus y todo lo echo al abismo.

Ese abismo donde vamos en caída libre y no sabemos cuándo tendrá fin, cuándo tocaremos fondo. Para muchos no será sino hasta agosto o septiembre cuando las consecuencias lleguen a su extremo. A partir de ahí, todo será esfuerzo, acción, estrategias y muchas ganas para volver a nueva normalidad. Aunque la lucha desde ser desde ahora.

Ya nada es ni será igual. Lo vivido al menos en el primer bimestre de este año es historia, pero lo que viene de marzo a la fecha es materia para discusión y análisis.

La hipótesis personal y compartida con algunos amigos, como el presidente de la Cámara de Comercio de Guatemala Filial Quetzaltenango, Jorge García, es que el rebote será tan bueno, que las manos serán insuficientes para recoger. Vendrán los mejores tiempos para el comercio, para el empleo y la economía en general.

Después de la tormenta no siempre llega la calma, pero en ocasiones, como en este caso, llegará la expansión y con ella la siega. Habrá un despertar de emprendedores como nunca, nuevos negocios y grandes empresas se establecerán y crecerán.

Hasta este punto no habrá quien diga que son palabras más emocionales que racionales, pero la hipótesis se sustenta en dos cosas: en lo natural, es decir, que tras cada caída siempre hay un levantón con ganas, con nuevas fuerzas y con más empeño. Cuando alguien se cae, por vergüenza, además de levantase con dignidad, lo hace rápido.  

Si cuando alguien fracasa en algo en la vida, no solo no quiere volverse a topar con la misma piedra, sino que busca nuevos caminos, busca hacer mejor las cosas y sus resultados son positivos. Somos seres de resultados, si alguien tenía un negocio antes de la crisis, después buscará tener dos o tres.

Si alguien tenía cinco empleados, llegará a tener 12 y luego cientos; por ello, quienes hoy no tienen un trabajo no se preocupen, porque cuando esto pase, no sabrán cuál escoger.  

El mundo no está cambiando, el mundo ya cambió. Ahora nos toca cambiar a nosotros, luego cambiar nuestros negocios y nuestros trabajos; adaptarnos a una nueva vida donde siempre fuimos anfitriones es el desafío. Un desafía que, como rompecabezas, lo ganarán quienes sean de mente abierta.

Ningún analista predijo la caída libre, menos se atreven ahora a decir que el rebote será muy bueno, simplemente porque los números son fríos, sin embargo, un rebote positivo para el 2021 será posible agregando a los números corazón, voluntad y mucha acción.

 

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