Busco alcalde para Xela (Parte V y final)

PUNTUAL

El mejor plan de trabajo, en todos los ámbitos, no solo público como este caso, se construye por lo que se quiere y no tanto por lo que se necesita; no hay que planificar para el ego, sino para lo que se ambiciona alcanzar.

Hasta ahora todos los planes del gobierno municipal local se han hecho considerando las necesidades, resolver los servicios básicos, mejorar los ingresos y agilizar los trámites; es la lógica común.  Sin embargo, el plan edil debe ser futurista, para la ciudad que esperamos tener para vivir bien dentro de 10 años mínimo. El próximo año elegiremos al nuevo alcalde y su equipo, quienes asumirán en el 2020.

Hay que situarse en una Xela inicialmente al 2030 y luego al 2040. Para entonces, los cerca de dos millones de habitantes de la urbe no tendrán espacios abiertos, los proyectos habitacionales serán más verticales, el caos se apoderará de las calles y avenidas, y el ambiente estará saturado de contaminación, y con ello los servicios serían insuficientes y la calidad de vida estaría amenazada.  En este aspecto el plan de ordenamiento territorial (interrumpido) es el camino.

Bajo esta lógica el plan del próximo gobierno municipal debería enfocarse en anticiparse a resolver los escenarios previsibles de las siguientes dos décadas. No he visto todavía un plan que convenza y menos que proyecte la ciudad intermedia y capital regional que tendremos.

Hoy la ciudad está como la vemos, cada uno la percibe a su modo, porque desde Luis López Maldonado, Rigoberto Quemé Chay y Jorge Rolando Barrientos Pellecer no vieron nunca la ciudad del 2020. De Luis Grijalva mejor pasémoslo en alto, porque está transcurriendo de noche sus cuatro años.

Debería haber un compromiso no de autoridades ni periodos, sino de tiempo y de territorio, al que deberían dar continuidad, al menos, cuatro gobernantes locales. Ser cortoplacistas y llevar cada uno “sus planes”, provoca frenos y desenfoque.

Hasta ahora no hemos visto plan integral alguno, más que posibles soluciones a los problemas ya existentes. Claro que debe ser parte las resoluciones, pero lo más significativo está en las proyecciones a futuro y trabajar como bloque, unidos, al menos, los más enlazados y poblados municipios de Quetzaltenango, Salcajá, Olintepeque y La Esperanza.

Se puede predecir que Xela será una ciudad universitaria, una capital de servicios de diversa índole, destacando los de salud y financieros; será también un pujante polo comercial. Por lo anterior, lo que corresponde es trazar la metrópoli que satisfaga estas proyecciones ingentes.

Seis ejes resumirían la Xela del futuro, ORDEN: comenzando por sacar (trasladar) los mercados y terminales de transporte colectivo y pesado de las zonas 2 y 3 (incluyendo el agónico zoológico). INFRAESTRUCTURA: pasos a desnivel y vías principales óptimas y funcionales, además de un periférico que circunde toda la ciudad. MODERNIZACIÓN: especialmente en los servicios de energía eléctrica y transporte público. CIUDADANÍA: no solo participar en las elecciones o decisiones, sino que ser mejores ciudadanos por medio de fomentar una cultura de limpieza y cuidado de los recursos naturales. GESTIÓN: Con los recursos actuales no se puede hacer nada, porque más de 95% de presupuesto va a funcionamiento, entonces la ruta, además de mejorar la recaudación, requeriría un buen músculo de gestión de recursos desde el Congreso y los ministerios del Ejecutivo. Y esencialmente, TRANSPARENCIA: porque sin cuentas claras no hay condiciones ni confianza para la inversión pública y privada.

El plan de ciudad a ejecutar por los próximos gobiernos locales debe ser un constructo de varios expertos visionarios, desde lo técnico, para que, desde lo político, se viabilice. El alcalde y su Concejo no tienen que ser expertos en los grandes temas, pero tienen que ser buenos gestores, promotores e implementadores con decisión y voluntad, para lograr los objetivos y metas del macro plan integral de ciudad. Una Xela próspera y ordenada es posible desde la planificación. No podemos esperar nada si no lo visualizamos, si no lo ordenamos y peor aún, si no lo exigimos.

ARTÍCULOS DE LA SERIE:

Busco alcalde para Xela (Parte I de V)

Busco alcalde para Xela (Parte II de V)   

Busco alcalde para Xela (Parte III de V)

Busco alcalde para Xela (Parte IV de V)

¿Seis cosas que mejoras cuando lees?

PUNTUAL

Este día se festeja a los libros, aunque muchos permanecen olvidados y abandonados en las estanterías de las pocas bibliotecas físicas existentes.

La pregunta no debe ser ¿qué libro estás leyendo ahora? Porque la respuesta es casi obvia, porque no existe cultura ni el hábito de leer.  Entonces, el tema hoy debería ser cómo motivamos a que nuestros amigos lean, no solo en físico, sino que en el extenso mundo digital.

Se puede impulsar a las personas a navegar en los libros si entendemos su importancia. Hay muchas razones, pero en seguida comparto seis cosas valiosas que dejan las lecturas de libros:

Primero, se mejora el vocabulario y quién no quiere hablar mejor.

Segundo, se desata la imaginación y creatividad; para ser más productivos en todo.

Tercero, significativamente se mejora la ortografía y el contexto de las ideas.

Cuarto, una persona que lee siempre tiene una buena y amplia conversación.

Quinto, quien lee se nutre para entender el pasado, el presente y visualizar su futuro; y

Sexto, una persona que lee le lleva kilómetros de ventaja en sabiduría a quien solo escucha lo que otros dicen y cuentan.

El Día del Libro debe ser para ir pensando qué leer, si es que queremos transformar nuestra vida a un ámbito de más luz y dignidad.

El 23 de abril es un día simbólico para la literatura mundial ya que ese día en 1616 fallecieron Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega. Foto: Internet

«El libro constituye el punto de encuentro de las libertades humanas más importantes, entre las que destacan en primer lugar la libertad de expresión y la libertad de edición. Se trata de libertades frágiles», expresa Audrey Azoulay, directora general de la Unesco.

Estos son algunos de los libros más vendidos en Xela

Busco alcalde para Xela (Parte IV de V)

PUNTUAL

El actual alcalde Luis Grijalva como politólogo quedó lejos de ser un ejemplo en la gobernanza de un territorio, porque pareciera que le enseñaron una teoría que en la práctica la encuentra galáctica.

Yo conocí a Grijalva como mi alumno en la universidad privada donde estudió Ciencias Políticas, y era uno de los matriculados activos y participativos en clase, hasta cierto punto crítico de la realidad y el contexto, pero en el ejercicio del poder quedó muy lejos de sus aspiraciones e inquietudes.

Si quiere puede justificar que tuvo malos profesores, en mi caso le di el curso de Comunicación, junto a otros inquietos personajes que ahora son concejales inertes: Gerardo Yarsebsky y Mirta García. Pero debo decir que nadie es responsable de lo que el otro entiende, comprende o aprende y menos de lo que aplica o deja de hacer. Cada persona es autónoma en sus hechos y consecuencias.

Pero yo que los conocí como alumnos, esperaba más de ellos y especialmente porque se graduaron como licenciados en Ciencias Políticas. Esto último tampoco quiere decir que el perfil del próximo alcalde sea el de un empírico, sino que, por el contrario, debe ser un profesional, pero con experiencia y resultados comprobados en los ámbitos de su vida personal, privada o pública. Habrá que escrutar, averiguar e indagar al próximo personaje en quien los quetzaltecos depositemos nuestra confianza, porque no nos podemos equivocar una vez más.

El propósito de esta cuarta de cinco entregas sobre este tema es hacer una aproximación al perfil deseable y esperado de la persona que debe dirigir los destinos públicos de la ciudad de Quetzaltenango.

Debe ser un profesional de cualquier disciplina, preferiblemente administrador de empresas o economista, pero con estudios completos de postgrado, en áreas de incidencia social y pública. Lo anterior como base, pero respaldado por una hoja de vida que demuestre, con evidencias, como empresario, académico o profesional, tres cosas: 1. Dominio de los números en términos de administración y proyecciones, 2. Que tenga carácter y habilidad para mandar e influir en los equipos de trabajo. Y 3). Que sea un buen negociador, porque lo tiene que hacer con todos para poder ordenar la ciudad. Esto sería saber hacer y poder hacer, dos cosas distintas y que no se deben confundir en el ejercicio del poder público.

No me gusta referirme a Grijalva, pero es necesario evidenciarlo, porque si bien estudió Ciencias Políticas, venía de la mal llamada sociedad civil, sin representación y con amplio desconocimiento. De experiencia cero y sus resultados ahí están con el mismo dígito.

El tiempo pasa rápido y si este asunto no lo hablamos o discutimos como sociedad, los resultados pueden ser impredecibles como las consecuencias. En las condiciones actuales cualquiera puede llegar a ser alcalde, eso es lo que no debemos permitir como ciudadanos. Debemos exigir que el perfil sea demostrable. Xela necesita a un verdadero líder, que quiera, sepa y que haya demostrado que puede en otros escenarios.

Busco alcalde para Xela (Parte III de V)

PUNTUAL

Después de la Semana Mayor hay que tomarse más en serio algunas cosas, no solo el trabajo, por ejemplo, prestar atención a las aguas políticas que se avecinan. Por el momento no hay sorpresas, aunque esa puede ser la sorpresa: apatía.
Al gobierno local le veo poco, no solo en tiempo, sino que en resultados. No van a poder solucionar ni un solo tema, como la recolección clasificada de la basura (por improvisar y no socializar antes el impacto) y solo van a dejar incrementadas inconsultamente las tarifas de electricidad, porque tampoco van a resolver, en definitiva, el conflicto y deuda con el Instituto Nacional de Electrificación (INDE).
Por ello, es importante hablar del próximo equipo edil que dirigirá la segunda ciudad más importante del país. Xela no es cualquier ciudad como para que cualquiera la dirija, debe ser un grupo calificado.
Busco alcalde, concejales y síndicos con este perfil: muchas ganas de servir a Xela (no servirse, como los que han pasado y los actuales), que demuestren qué han hecho, no necesariamente en lo público, puede ser en lo privado, en la academia, en lo social o hasta en lo deportivo, pero que sean personas con historial personal de productividad y proactividad.
Esta es la suma de perfiles para gobernar una ciudad como Xela: experiencia, profesionalismo, disciplina y voluntad. Todo evidenciado con hechos. Ya el pueblo está cansado de gente que solo quiere y no puede; debe ser el 2019 para elegir personas que puedan y que quieran. Que haya compromiso, porque se vienen condiciones desafiantes para resolver en una ciudad intermedia y con aspiraciones de ser emergente.
El gobierno municipal del 2020-2024 debería ser liderado por la capacidad y el carácter de un hombre o una mujer que tenga cualidades definidas, no solo políticas, sino que ejecutivas, dentro de una visión y propósito de mediano y largo plazos, al menos para las siguientes dos décadas, al 2040. La conducción y dirección de un territorio sí depende de un líder, pero con el respaldo y acompañamiento de un buen equipo.
Estamos anhelando como vecinos, que sea entonces, un grupo interdisciplinario y, además, representativo; no cuates o excompañeros de clase como algunos que acompañan hoy en día a Luis Grijalva.
La conformación del equipo será clave para las distintas propuestas que surjan, porque existe la posibilidad de que ahora no gane un alcalde, sino que un equipo serio, definido, decidido y visionario. Xela merece más.

ARTÍCULOS ANTERIORES:

Busco alcalde para Xela (Parte I de V) http://bit.ly/2Eo1oEY 

Busco alcalde para Xela (Parte II de V) http://bit.ly/2JlCWYo