NO CUALQUIERA, SEÑORES

Por César Pérez Méndez

#Opinión Hoy amanecimos con la noticia de la orden de captura de la magistrada Blanca Stalling, por su implicación en el delito de tráfico de influencias, lo que confirma que el sistema de justicia en verdad atraviesa una crisis que genera inestabilidad y falta de certeza al país.

No se trata de cualquier funcionario, sino que de una de las 13 personas que controlan el Poder Judicial, con ella serían tres los que caen por su presunta participación en ilícitos.
El Congreso está infestado y el Ejecutivo cundido e inactivo. Ahora la Corte Suprema de Justicia pareciera estar entonando la injusticia perene.
Ayer el presidente Jimmy Morales con sus cuentos se convirtió en espanta cuentos. A un grupo de niños dijo: ahora cualquiera puede llegar a ser presidente… No es cierto o es una verdad a medias.
Según el diccionario, cualquiera es un indeterminado:
un empleado cualquiera; cualquiera puede hacerlo. Amplía: Persona vulgar, poco importante. Eso es ser cualquiera.
Entonces, a lo mejor cualquiera llega a ocupar cualquier puesto, pero OJO, no cualquiera puede, ni cualquiera hace un buen papel; en todos lados, en la justicia, legislación y administración pública. Y algo más, no cualquiera es idóneo.
No cualquiera puede. Cada vez me encuentro más de cerca con la realidad cruda y triste, porque nos equivocamos esta vez con elegir a cualquieras para dirigir los designios públicos aquí y allá.
A pesar del sombrío panorama, creo que el cambio no está en lo público, sino que comienza en lo personal.