INFORMES CONFIRMAN QUE HAY DIVISIONISMO EN EL GOBIERNO LOCAL

#Opinión Está mañana de lunes el alcalde Luis Grijalva presenta su informe de primer año de administración, el que no sabemos qué contendrá, tomando en cuenta que no ha hecho nada, por miedo y por su carácter de pocos amigos con sus concejales y síndicos.

Aunque al gobierno no se va hacer amigos, hay que trabajar en equipo y eso no se ve por ningún lado. A las pruebas me remito. ¿Verdad que el gobierno local es uno solo, conformado por alcalde, concejales y síndicos? Así es. Entonces, qué está pasando señores, porque en la mañana Grijalva presenta su informe y a las 18 horas, cinco concejales y un suplente darán su informe por aparte. Aquí seguro hay quejas y reproches. Eso es divisionismo y muestra que no están coordinados. Es más, parecen estar peleados. Con estas cosas, no esperemos un mejor rendimiento y resultado en el segundo año que inicia hoy. Reflexionen, porque no es un tema de autoridades, sino que un asunto de ciudad y que atañe a todos sus habitantes.

Termino recordando a Martin Luther King al decir: “cuando tengo razón, no puede ser demasiado radical”, pero yo digo que podemos exigir voluntad, cambios, trabajo y resultados por el bien común.

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LUIS GRIJALVA DEBE DEJAR DE VER ESPANTOS 

#Opinión NADA QUE CELEBRAR, PERO MUCHO QUE RECLAMAR

No me quiero imaginar el segundo, tercero y cuarto año de gobierno local, si es que llega.

Hoy hace un año la población que Quetzaltenango tuvo una esperanza de cambio, la que no llegó 365 días después, ni siquiera se asomó a un posible nuevo rumbo. El problema sería la extrema confianza en un hombre mayor y “buena gente”, pero novato e iluso en política y administración. 

En lo público no debería haber chance de prueba y error, aunque se susurre esa desdicha. Sin este lapso de supuesto aprendizaje, el segundo año sería mejor, pero no, ciudadanos les tengo una mala noticia: todo apunta a seguir del mismo modo, el alcalde Grijalva y su Concejo no van a cambiar y las condiciones de la ciudad van a empeorar. Esta hipótesis no es sacada de una bola de cristal, sino de cómo ellos se comportan haciendo nada o enfrascados en asuntos sin importancia. Se pelean como niños de kinder –al ratito ya están contentos- y actúan como adolescentes arrebatados. 

Todos los que vivimos en la segunda ciudad del país quisiéramos que las cosas fueras distintas, con un alcalde con iniciativa y sin temor a nada, con ganas de invertir y que lo fiscalicen. El señor Grijalva le debe dejar de tener miedo a los espantos de rallas –ser preso- y ponerse a trabajar en serio. No es fácil, pero hay recursos y si no, se consiguen; y con el personal que no sirva: fuera.

Si en este primer año no ha pasado nada, al contrario, la ciudad ésta más abandonada, no me quiero imaginar lo que viene, pero sí advertir que no lo vamos a permitir ni tolerar como ciudadanos creyentes de que podemos vivir con mejores servicios y una adecuada infraestructura pública. Las buenas condiciones de la metrópoli también atraerían inversión privada. 

Al cumplirse este primer año de gobierno municipal, Grijalva no tiene nada que festejar ni informar, pero puede comprometerse con él mismo, para desempolvar la esperanza que comienza a perderse. 

Luis Grijalva Minera es politólogo y llegó a gobernar Xela con los votos de rechazo a la clase política tradicional y corrupta.