Las cinco mexicanas más ricas

María Asunción Aramburuzabala

María Asunción Aramburuzabala

Las listas de Forbes dan mucho de qué hablar. Principalmente, cuando se trata de saber quién tiene más dinero. Esta es la lista de las mexicanas más adineradas, y por si lo piensan, les anticipo que no hay ninguna artista, modelo, actriz o cantante. Vean el calibre de estas damas:

1.- Eva Gonda Rivera/ Accionista de Coca-Cola Femsa. Fortuna de 6 mil 600 MDD: Es viuda de Eugenio Garza Lagüera, quien fue presidente de la cadena de embotelladoras y tiendas de conveniencia del Grupo Femsa. Luego de su fallecimiento, en 2008, su esposa, Gonda Rivera, heredó 50 por ciento de las acciones de la empresa.

2.- María Asunción Aramburuzabala. Presidenta y directora general de Tresalia Capital y Vicepresidenta del consejo de administración de Grupo Modelo/ Fortuna de 5 mil MDD: Heredera de un emporio que inició en 1925, su fortuna la mantuvo en la cima de esta lista durante muchos años. Sin embargo, si Estados Unidos retira una objeción por la compra de Grupo Modelo por parte de AB Inveb, ella volvería al primer sitio.

3.- Consuelo Garza Lagüera. Accionista de Femsa/ Fortuna de 727 MDD: Hija de Eugenio Garza Sada, fundador del Tec de Monterrey, es la séptima de ocho hermanos, quienes se encargan de administrar esta casa de estudios.

4.- Ana María Martín Bringas. Accionista de Soriana/ Fortuna de 560 MDD: Es hija de Francisco Martín Borque, quien fundó “La Soriana” en la Comarca Lagunera en 1968. Con el paso del tiempo se convirtió en la cadena de supermercados más grande de México, con más de 550 sucursales. El hermano de Ana, Ricardo, es vicepresidente del consejo de administración, además de ser accionista de Aeroméxico y ocupar el sitio número 27 de los más acaudalados de México.

5.- María Teresa Martín Bringas. Accionista de Soriana/ Fortuna de 560 MDD: Es parte del consejo de administración de Soriana. Ella y otros cinco hermanos, forman parte de los millonarios de Forbes en México.
Fuente: El Informador

¿Qué hacer para que el mundo mejore?

imagesCAE2FT92Es viernes, oportuno para una reflexión. El titular de esta opinión podría ser una interrogante muy fuerte, amplia y hasta utópica. Pero no. Tiene respuesta y es muy interesante y fascinante de entender y, sobre todo, aplicable en nuestras vidas.

Me estoy acordado de aquella oración de un joven al inicio el año. Dice, Dios dame las fuerzas y la capacidad para cambiar al mundo. Pasa el año y se da cuenta que su pretensión es colosal e imposible. Entonces al otro año dice. Ahora sí. Dios, dame las fuerzas y la sabiduría para cambiar mi país. Pero ni siendo presidente. Ya preocupado, al siguiente año dice, ahora si va en serio. Bueno Dios, dame las fuerzas, capacidad y sabiduría para cambiar mi ciudad. Ya un tanto desencantado se da cuenta de cómo realmente debe ser su oración al inicio de año. Llega el 2013 y dice: Dios, dame las fuerzas, la capacidad, serenidad y sabiduría, todo lo necesario, para cambiarme a mí mismo. Y ve cómo pasan los días, meses y su vida comienza a experimentar una transformación positiva. El inicio de todo cambio está en uno mismo.

Todos los días las personas me preguntan, dice John Maxwell, qué pueden hacer para que el mundo sea mejor. En la familia, negocio, organizaciones, vecindario, ciudad o país. No importa en qué tipo de ambiente o dónde se hace la pregunta, la respuesta siempre es la misma: ¡Mejore usted!

Mejor uno mismo. Real y profundo, la verdad o al menos la propia, está en cada quien. Comencemos hoy por pensarlo de esa manera, para dar el primer paso en ese sentido. Hoy voy a mejorar yo, es mi propósito, así el mundo comenzará a cambiar.

El mensaje de mi padre

Por César Pérez Méndez

 

Hoy en el Día del Padre, César Emanuel, Miguel Eduardo y Valeria Michelle, me dieron un abrazo al amanecer, te quiero papi, feliz día, te amo. Todo muy bien.

Luego, cuando llamé a mi respetable papá, Victorino Pérez Fuentes, lo escuché contento, me dijo que llevaría flores a la tumba de su padre, Francisco Pérez, Papá Pancho. Se me aceleró el corazón, porque yo tendré el privilegio de ir a verlo personalmente. ¡Qué Dios cuide y bendiga a mi papá!

Sin embrago, hasta aquí todo iba bien, hasta que recibí en mi celular el más entrañable y amoroso mensaje:

“Gracias por el amor y el respeto que me tienes. Por ser tu papá, tengo la potestad que Dios me da para declarar hoy sobre tu vida que el bien y la misericordia te acompañaran todos los días de tu vida. Te tengo en la mente y el corazón todos los días”.

Gracias papá, gracias papá Lino, por este mensaje que no solo transcribo, sino que guardaré en mi corazón para siempre. Le debo la vida, le debo todo. Es usted un buen padre, el mejor papá. Gracias.