Julie Chappell: “Los jóvenes son poderosos”

Julie Chappell
Columna publicada en elQuetzalteco, el sábado 29 de octubre de 2011
Por César Pérez Méndez
VERITAS  
A las féminas, en nuestro medio, les da pena revelar su edad. Ella, en cambio, sin la más mínima preocupación confiesa tener 33 años.
Es la diplomática más joven en Guatemala, Julie Chappell, quien ayer se despidió de los quetzaltecos luego de una visita de dos días; aunque dice que volverá porque le fascinó la ciudad de Quetzaltenango y su gente, a quienes ve “super amables y trabajadores”.
Julie es la embajadora del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en Guatemala, con quien tuve la oportunidad de conversar y tomar algunas ideas que comparto en seguida.
La representante lleva dos años y medio en el país y se había perdido de esta “visita impresionante”, como ella la describe. 
Por su entusiasmo y carisma, a Julie le pregunté qué piensa de los jóvenes: “Son poderosos”, es lo primero que dice.
Reconoce que ella representa parte de ese cambio generacional que necesita la sociedad, y para ello, los “jóvenes deben tener confianza, primero en ellos mismos”, explica.
La juventud debe tener conciencia de su poder para cambiar las cosas y “seremos más poderosos si nos damos cuenta  de esas capacidades”, remarca Chappell.
Uno de esos cambios generacionales se busca con la campaña “Rompe el ciclo”: No más golpes, no más excusas; enseña amor no violencia, que impulsa la embajada británica. Se pretende prevenir que niños y jóvenes aprendan la violencia y la repitan. Más información en: www.rompeelciclo.com
Pero Julie también vino a otras cosas, además de saludar a la pequeña comunidad británica en Xela, también inició los contactos para las oportunidades comerciales entre el Reino Unido y Quetzaltenango; para lo cual se reunió con mujeres empresarias y adelantó que en el 2012 llegará una misión comercial al país. Europa en general es un fuerte mercado de vegetales y frutas, dice la diplomática, cuando se le pregunta sobre oportunidades concretas de negocios. 
La embajadora también me platicó de las becas de estudios que ofrecen: www.ukinguatemala.fco.gov.uk/es/  
PUNTO FINAL. El Reino Unido es la sexta economía del mundo.

Reglas básicas de convivencia

Reglas básicas de convivencia:
1. ¿Llegó? SALUDE…
2. ¿Se va? DESPÍDASE…
3. ¿Encendió? APAGUE…
4. ¿Abrió? CIERRE…
5. ¿Desarmó? ARME…
6. ¿Rompió? ARREGLE…
7. ¿Ensució? LIMPIE…
8. ¿Mojó? SEQUE…
9. ¿No sabe cómo funciona? NO TOQUE…
10. ¿No sabe hacerlo mejor? NO CRITIQUE…
11. ¿No vino a ayudar? NO MOLESTE…
12. ¿Pidió prestado? DEVUELVA…
13. ¿No le pertenece? PIDA PERMISO…
14. ¿Habló? HÁGASE CARGO…
15. ¿Prometió? CUMPLA…
16. ¿Compró? PAGUE…
17. ¿Ama? DÍGALO…
18. ¿Le gustó?… Cópielo y envíelo.
Fuente: tomado del correo electrónico y enviado por saber quién.

Ojalá todo marchara así… Guatemala gana dos oros en marcha

Que nos sirva y motive el triunfo de nuestros compatriotas. Ayer vi por la televisión en vivo la gran hazaña de los guatemaltecos en la disciplina de marcha, en los Juegos Panamericanos que se llevan a cabo en la bella ciudad de Guadalajara, capital del estado de Jalisco, México. La califico de bella porque me encanta; es la ciudad mexicana que más veces he visitado.
Ahí fue donde Guatemala ayer se coronó con dos oros. Desde mi casa disfruté toda la competencia, paso a paso, intensa, ardua, exigente y desgastante, pero triunfante. Así fue la jornada, donde se me enchinó la piel de ver como los compatriotas son los mejores, frente a grandes atletas del continente.  
Jamy Franco y Erick Barrondo, ambos de 20 años, son los campeones de los 20 kilómetros de marcha y traen dos medallas de oro para el país. Mirna Ortiz consiguió la plata en la rama femenina. Con estos triunfos Guatemala rompió una racha de 56 años sin ganar una medalla dorada en el atletismo de los Juegos Panamericanos.
Que este ejemplo sirva para no desmayar nunca y seguir siempre hasta la meta; cada quien tiene su propia marcha… es de proponerse estar entre los mejores. 
Jamy Franco, levanta la Bandera guatemalteca al conseguir oro en marcha.  (Foto tomada de Prensa Libre. EFE).




Erick Barrondo, un orgullo nacional al conquistar lo más alto de los Panamericanos. (Foto tomada de Prensa Libre: AFP).



Lecciones en tiempos difíciles

Tres picops cargados con víveres fueron enviados a los municipios del norte de Quetzaltenango. Con los aporte de la campaña “Unidos por los damnificados de la depresión tropical 12-E”.
Columna publicada en elQuetzalteco, el sábado 22 de octubre de 2011
Por César Pérez Méndez
VERITAS
Cuando inició la campaña “Ayudemos a los damnificados de la depresión tropical 12-E”  no imaginé el amplio impacto que tendría.  
En primer lugar, la iniciativa pone al descubierto que los quetzaltecos son de buen corazón y solidarios, como muchas personas de otras regiones y de la capital, quienes han aportado para llevar ayuda a los más afectados por las lluvias.
Hoy -viernes- que escribo estas líneas, el astro rey alumbra y, aunque pareciera que todo vuelve a la calma, el sufrimiento y dolor siguen presentes en quienes perdieron seres queridos y bienes materiales, como casa y cultivos.
Viendo la situación desde otro punto de vista, además de los daños, un desastre deja muchas otras cosas, entre ellas, importantes lecciones que no deberían pasar como el viento, sino que procurarnos como mejores personas.
Primera lección: no importa cuánto, pero hay que dar de lo que tenemos; compartir con los necesitados es una oportunidad. Al centro de acopio llegó gente con grandes aportes, pero también vinieron quienes traían una bolsita, pero con todo el corazón. Todos esos héroes anónimos son quienes han hecho posible llevar alivio a las familias más afectadas.
Segunda lección: aún sin tener nada material que dar, en estas situaciones se puede aportar tiempo, como todos los voluntarios, principalmente jóvenes entusiastas que han clasificado, empacado y trasladado víveres a las comunidades más lejanas del departamento.
Tercera lección: muchos han ayudado con sus contactos y gestiones, para ampliar la recaudación y distribución. 
Cuarta lección: totalmente cierto que la unión hace la fuerza; a la campaña de elQuetzalteco, nacionalmente se unieron Prensa Libre y Guatevisión, y localmente, Siglo 104.7 FM.  
Quinta lección: ya se dio cuenta que, si está leyendo estas líneas es porque no le pasó nada; entonces sea agradecido, al menos  con la vida. 
Sexta lección: piense por qué pasa todo esto, porque no es normal ni natural, a lo mejor es consecuencia de nuestras propias manos, como la contaminación que generamos. Pueden haber muchas más lecciones, es de pensarlas. 
PUNTO FINAL. Había sido testigo de Mitch, Stan y Ágatha, pero la 12-E me hizo llorar por su mortal y devastador paso.
Devastadoras inundaciones en las zonas dos y cinco de Xela. Fotos: elQuetzalteco

En este deslave en Almolonga murieron cuatro hermanitos. Las víctimas fatales de la depresión tropical suman 14, en el departamento de Quetzaltenango.

Reconocimiento al “abuelo académico” como se llama Mario Antonio Sandoval

Honor a quien honor merece. Me da mucho gusto que el letrado periodista Mario Antonio Sandoval haya sido homenajeado ayer por la URL. Justamente hace unos días, él me imponía el botón de zafiro, por mis 10 años en el Grupo Prensa Libre, del cual Sandoval es vicepresidente.
En seguida comparto su interesante e íntima columna publicada hoy en Prensa Libre, cómo el mismo describe: 

Gracias por el reconocimiento

POR MARIO ANTONIO SANDOVAL

SOY REACIO A PRESENTAR en mis artículos las más profundas emociones personales. Lo hago muy pocas veces, porque no todos comparten las alegrías y las penas de otro. Pero esta vez quiero hacer una excepción y compartir con los lectores la íntima alegría de haber recibido ayer una distinción otorgada con motivo de cumplir 50 años la Universidad Rafael Landívar, donde me formé como universitario y pasé 24 años enseñando y aprendiendo con jóvenes estudiantes, como al principio yo también era.

Veo con orgullo y cierta nostalgia a muchos de ellos sobresalientes en el periodismo y en la academia, por lo cual puedo calificarme de “abuelo académico” de los jóvenes hombres y mujeres a quienes enseñan mis alumnos y uno de mis hijos.
LA DISTINCIÓN Ignacio-Martín Baró me fue otorgada por “méritos humanísticos en el campo de las ciencias de la comunicación, como justo reconocimiento por su colaboración y contribución al desarrollo y al engrandecimiento de una universidad y del país, en consonancia con la misión y visión de la Universidad Rafael Landívar”. El padre Baró fue uno de los seis jesuitas de la UCA asesinados por el ejército salvadoreño en 1989. Pagó con su vida pensar como pensaba, víctima de la máxima intolerancia. Eso lo convirtió en mártir, junto con cinco compañeros en el sacerdocio. Gracias. Estoy abrumado por la emoción. Es indescriptible el gusto de recibir el elogio de una institución a la cual debo mucho de mi forma de ser y de pensar.
SI ME PIDIERAN RESUMIR en una frase cuál es la esencia de mi pensamiento filosófico diría “intentar hacer lo correcto” y “comprender y aceptar la frontera entre el derecho del individuo y el del grupo”. Fácil de decir, difícil de cumplir. Los valores sobre los cuales descansan esos principios me fueron explicados a lo largo de mi paso por las aulas landivarianas. Sobresalen los filósofos Antonio Gallo, con sus tablas de lógica, y Antonio Pérez, ya fallecido, con sus conceptos abstractos de la esencia de los seres (la perridad del perro, decía). Lo demás fue sencillo: leer libros de filosofía para apuntalar o desechar conceptos, buscar y tratar de aplicar valores, y entender la dificultad de hacerlo en una sociedad de personas imperfectas, humanas.
ESTE RECONOCIMIENTO me obliga a hacer un alto y ver hacia atrás. Nunca lo hago. Pero, brevemente, creo haber contribuido un poco siquiera a hacer del periodismo profesional una artesanía, entendida en ser un arte sano, pero además no hecho a máquina sino a mano, con atención individual, cariñosa, aunque aceptando la posibilidad de las fallas humanas como razón para ejercerlo de otra manera. Veo el largo camino recorrido, los periodistas —entre tantos guatemaltecos— cuyas vidas tristemente quedaron en la cuneta. Y veo también a mis compañeros de promoción, entre ellos a Mario Roberto Morales, Guillermina Herrera, Mario Alberto Carrera, Hermógenes Vásquez, como jóvenes estudiantes del ya lejano cuatrienio 1966 y 1970…
GRACIAS A LAS AUTORIDADES landivarianas por esa distinción. Me abruma y fue una agradabilísima sorpresa, no puedo negarlo. Es un gran orgullo estar incluido en un grupo tan selecto de guatemaltecos landivarianos. En mi caso, es reconfortante darme cuenta de cómo, a pesar de la efimereidad del trabajo del periodismo —hacer y escribir historia a la carrera— es de alguna forma tomado en cuenta. Y finalmente, también me agrada darme cuenta de la manifestación concreta de los valores —por ello abstractos— enseñados por una manera de actuar, en mi caso heredada de mis abuelos, pero en especial de mi padre y de mi recordada madre. Estoy seguro de haber podido pasar exitosamente esa estafeta ética a mis hijos y a mis nietos.