Refranes modernos y no tanto

Columna publicada en elQuetzalteco, el sábado 26 de marzo de 2011

Por César Pérez Méndez
VERITAS
Copiados de quién sabe dónde… Pero están interesantes o, al menos, para que se diviertan un poco en este último sábado de marzo.
La verdad absoluta no existe y eso es absolutamente cierto.
Si un pajarito te cuenta algo, debes estar loco; los pájaros no hablan.
Afirmar que tiene uno la conciencia limpia es síntoma de mala memoria.
Errar es de humanos, echarle la culpa a otro es aún más humano.
Si no eres parte de la solución, probablemente eres parte del problema.
Yo no sufro de locura, la disfruto cada momento.
La inteligencia lo ha perseguido toda su vida sin lograr alcanzarlo.
Todo tiempo pasado fue anterior.
Los hombres que no tienen suerte con las mujeres, no saben la suerte que tienen.
Si la montaña viene hacia ti: ¡Corre!, es un derrumbe.
Es bueno dejar el trago, lo malo es no acordarse dónde.
Hay un mundo mejor, pero es carísimo.
La pereza es la madre de todos los vicios, y como madre hay que respetarla.
No tomes la vida en serio, finalmente no saldrás vivo de ella.
Felices los que nada esperan, ya que nunca saldrán defraudados.
Lo triste no es ir al cementerio, sino quedarse ahí.
El que madruga hallará todo cerrado.
Hazlo bien sin mirar con quién.
Detrás de todo hombre triunfador hay una mujer sorprendida.
Cuando un millonario pasa a mejor vida, sus herederos también.
El que ríe de último no entendió el chiste.
Chicas: más vale prevenir que amamantar.
Trabajar en equipo es esencia, ello permite echarle la culpa a otro.
El amor es ciego, sólo el matrimonio le devuelve la vista.
Dime con quién andas y si está guapa me la mandas. 
PUNTO FINAL. Hay dos palabras que te abrirán todas las puertas: Jale y Empuje.

Las falsas causas de la pobreza

Columna publicada en elQuetzalteco, el sábado 19 de marzo de 2011
Por César Pérez Méndez
VERITAS
Para que no nos engañen y creamos cosas que no son, aquí les compartiré la esencia de un ensayo que acabo de leer, sobre la pobreza y sus causas.
El estudio de Keckeisen, Joseph E., titulado “Las causas de la pobreza en el tercer mundo”, señala que la pobreza puede verse desde varios ángulos, algunos pertenecen al campo de la moral, como la degeneración de la familia o la adicción a las drogas; otros, como los prerrequisitos para la madurez legal y la tranquilidad doméstica, pertenecen al campo de la política; y otros son del dominio de la ciencia económica. 
En el documento se limitan a las causas económicas, aunque simpatizan con los moralistas, sociólogos y científicos políticos, quienes se ocupan de otros aspectos igual de preocupantes sobre la pobreza. 
Lo que me llamó la atención es que el ensayo habla de las falsas causas de la pobreza; en seguida algunas de ellas: 
La pobreza no es producto de recursos naturales insuficientes ni de un territorio nacional reducido ni de altos niveles de analfabetismo.
Tampoco es causa la presencia de compañías multinacionales que venden leche en polvo, fórmulas de cola o gasolina a los mercados mundiales.
La miseria de los pobres no es provocada por el hecho de que algunas personas o compañías son ricas, ni porque la brecha entre ricos y pobres se ensancha. La avaricia y la especulación no son las culpables.
La pobreza no es el resultado de que los gobiernos, tanto los locales como nacionales, sean insensibles a las realidades de la pobreza y no hayan hecho los suficientes proyectos de desarrollo, o distribuido gigantescas sumas de dinero.
La pobreza no surge por una desigual distribución de los recursos, que permite a un grupo pequeño de la población mundial absorber la riqueza, ingreso, producción, o lo que fuera. No es porque los países avanzados consumen demasiado y distribuyen poco.
PUNTO FINAL. Las causas de la pobreza son otras. Existen estructuras económicas que impiden el progreso y que perpetúan actitudes empobrecedoras; hay que identificarlas.

Los políticos deberían leer a Aristóteles

Columna publicada en elQuetzalteco, el sábado 12 de marzo de 2011
Por César Pérez Méndez
VERITAS
Estamos ya a 50 días de la convocatoria a elecciones generales de parte del Tribunal Supremo Electoral, TSE, así que los participantes directos, es decir, los políticos, deben poner las “barbas en remojo” y repensar sus acciones, es decir, sus promesas.
A fin de que se concrete el pedido, les recomiendo leer al creyente de aquella idea que dice: el bien debe ser el fin de todas las acciones, Aristóteles.
Una dosis de ética no le queda mal a nadie y menos a los políticos aspirantes del poder.
Aristóteles, (Grecia 384-322 AC) es el fundador de la ética como disciplina filosófica y reconocido como el padre de la ética, por haber escrito el primer tratado sobre el tema que conoció la humanidad. En este documento explicaba qué debía hacer y de qué debía abstenerse el ser humano para ser un hombre virtuoso.
El sistema ético de Aristóteles se conforma de cinco partes, a saber:
– La felicidad, fin supremo.
– El bien, fin de todas las acciones.
– Las virtudes, que pueden ser: intelectuales o de la razón y morales o de la voluntad.
– Las virtudes morales o de la voluntad.
– Las virtudes intelectuales o de la razón.
Del primer punto me gusta el siguiente planteamiento: el instrumento para ser feliz es la razón. Además, que por el camino de la razón se llega a todas las virtudes, entre ellas, la más importante, la justicia.
El filósofo destaca que las virtudes se conforman en el hábito, es decir, en la práctica.
Su pensamiento enfatiza en la necesidad de educar sobre las virtudes, las que no son espontáneas o puramente neutrales. Y por qué tanto referirse a las virtudes, pues porque son sinónimo de integridades, honestidades y claridades, que tanta falta le hacen a la sociedad y más a quienes deciden hacer política partidista para llegar al poder.
PUNTO FINAL. Aristóteles considera a la ética como reflexión y pensamiento, mientras que a la moral como expresión de la voluntad humana.

¿Y qué dice el pacto?, porque no se les debe olvidar

Columna publicada en elQuetzalteco, el sábado 5 de marzo de 2011

Por César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Recientemente, 21 de los 25 partidos políticos inscritos firmaron el “pacto de no agresión”, en la capital del país, y por si a nuestros políticos locales se les va la pila, aquí les recuerdo los puntos avalados por los secretarios generales de las organizaciones:

– Respetar la Constitución, la Ley Electoral y de Partidos Políticos y sus reformas y el ordenamiento legal vigente.

– Coadyuvar a garantizar la pureza del proceso electoral desde el ámbito de sus responsabilidades.

– Colaborar con el Tribunal Supremo Electoral, TSE, a efecto de que las elecciones sean una muestra de civismo, patriotismo y garantía del Estado de Derecho y a reforzar a esa máxima autoridad electoral en su quehacer.

– Emprender una campaña electoral centrada en valores y principios democráticos.

– Denunciar de inmediato la propagación de campañas de desprestigio, apócrifas o “campañas negras”, a fin de deducir las responsabilidades civiles y penales que correspondan.

– Promover activamente la divulgación de programas y planes de gobiernos locales y nacionales, así como el debate de éstos entre los aspirantes que los impulsen.

– Evitar el uso directo o indirecto de los recursos públicos a favor o en contra de cualquier organización política o candidato.

– Adoptar los mecanismos necesarios para que los principios y compromisos éticos electorales sean conocidos y respetados por nuestras bases.

– Entregar mensualmente al TSE el listado completo de donaciones recibidas para la campaña electoral, identificando donante y monto de la donación (si se trata de donaciones en especie, el monto será estimado a valor mercado), así como entregar mensualmente el listado de gastos de campaña incurridos en el período, indicando proveedor, concepto y monto del gasto.

PUNTO FINAL. El pacto no tiene nada nuevo y lo que evidencia es que estos señores desconocen la ley, porque lo que firmaron es una obligación legal, otra cosa es que lo cumplan.