En el 132

Columna del sábado 30 de agosto de 2008

César Pérez Méndez
http://cesarperezmendez.blogspot.com/
VERITAS

Para estar a las siete de la mañana en la capital, el jueves, tuve que levantarme a las tres de la madrugada, lo cual no es nada complicado, porque igual de despabilado estoy si duermo tres u ocho horas.
Escoger entre “tierra fría” y “la costa”, pues lo segundo, porque sabemos que la carretera Interamericana, no sólo está muy dañada –en reparación y ampliación-, sino que los derrumbes son constantes. Sólo en las últimas horas, seis derrumbes han obstaculizado el paso.
Así que, escuchando a la mejor compañía cuando se viaja solo, la música, estuve a tiempo en mis reuniones, y después del almuerzo, con el objetivo de estar de vuelta en Los Altos, a las seis de la tarde, para otra junta de trabajo, emprendí el regreso. Sabía que iba llegar a tiempo, hasta el kilómetro 132 de la ruta del Pacífico, donde casi vuelco. Sí, casi, porque me estalló una llanta delantera, y no por lisa ni vieja, sino que por un cráter que difícilmente se advierte.
Y no le estuviera contando esto si sólo me hubiera pasado a mí. En un lapso de una hora, en el mismo lugar, fuimos tres las víctimas de la carretera deteriorada, siendo yo el menos perjudicado. A Eduardo Díaz Molina, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, le estallaron los dos neumáticos del lado izquierdo de su automóvil, se dirigía de la capital a Xela y luego a San Marcos; mientras que a una familia que venía de Izabal, con destino a Xela, en un picop verde, le explotaron, pero las dos llantas derechas. Debieron esperar grúas para ser remolcados.
En fin, no sólo son gastos, sino que el susto y la pérdida del tiempo que, en mi caso, estropeó mi agenda; aunque agradecí estar de vuela en casa, sano y salvo.
Y dónde exactamente está ubicado este agujero, después de Cocales, rumbo a Mazatenango, en el 132, a escasos metros del puente Moca.
Lo que nos tocó vivir, dice un vecino del trayecto, es cotidiano, y le creo, porque en el lugar hay tantos platos de llantas destrozados; evidencias de la irresponsabilidad de la Unidad Ejecutora de Conservación Vial, COVIAL, que ni sombra de mantenimiento en las carreteras del país, a pesar de su millonario presupuesto y que, para el próximo año, la Comisión de Finanzas del Congreso le autorizó un incremento de Q526 millones.
Las carreteras del territorio nacional deben estar en buenas condiciones, no tanto por los que viajamos con frecuencia, sino por el significado e impacto que tienen en la economía del país.

PUNTO FINAL. ¿Usted se encomienda en las manos de Dios, no digo diario, pero con frecuencia?, yo sí, por eso no creo que algo malo me pase.

¿Cómo hubiera sido yo, si hubiera nacido en otra parte del mundo?

Columna del sábado 23 de agosto de 2008

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

La interrogante que encabeza este artículo nos la hemos hecho en algún momento de nuestra existencia, ya sea por inconformidad o por curiosidad.
Imagine si la cigüeña lo hubiera dejado tirado en Afganistán, Bangladesh, Cuba, Venezuela, Checoslovaquia, Australia, Italia, Estados Unidos, Zambia o donde quiera.
Pues bueno, esa inquietud es la que busca despejar un equipo de investigadoras que, para ello, necesitan la colaboración de personas de distintas partes del mundo. Usted puede ser uno de ellos o ellas.
En concreto están buscando gente que nació en fechas específicas. Hombres: 29 de abril 1933, 18 de julio 1948, 19 de julio 1948, 20 de agosto 1949, 11 de febrero 1952, 18 de enero 1956, 5 de mayo 1956, 30 de diciembre 1960, 24 de julio 1962, 14 de enero 1965, 27 de enero 1965, 5 de febrero 1969, 1 de diciembre de 1971 y 3 de mayo 1981.
Y mujeres que hayan nacido: el 5 de abril 1943, 2 de mayo 1950, 20 de julio 1963, 24 de marzo 1964, 26 de marzo 1975, 27 de diciembre 1979 y 24 de julio 1982.
¿Es usted uno de ellos? o ¿conoce a alguien?, esto porque las investigadoras quieren la más grande variación posible, tanto de nacionalidad, como de descendencia étnica, estado social, profesión, religión, etcétera. Buscan a ricos y pobres, gente con hijos y sin hijos, casados y solteros, jóvenes y ancianos, gente de la ciudad y del campo. Altos y bajos, gordos y flacos, el peso no importa…
Lo que harán es cruzar los retratos paralelos de personas que no tienen nada en común, salvo su fecha de nacimiento. Así es como resolverán “¿Cómo hubiera sido yo, si hubiera nacido en otra parte del mundo?”.
La idea de esta investigación, que servirá para un documental de la televisión nacional de Bélgica, es contactar al máximo de personas posibles, por eso han puesto sus ojos en Guatemala. “Nos gustaría mucho encontrar alguien en su país, porque nos parece un lugar con una cultura muy rica y con paisajes hermosos”, dicen las redactoras. “En Bélgica no se sabe tanto sobre Guatemala, por esto nuestro documental nos parece la manera ideal de mostrar su país al público europeo”, agregan.
Interesante y curioso, ojalá podamos ver los resultados de la investigación.

PUNTO FINAL. Si hay personas nacidas en las fechas indicadas, deben mandar un correo electrónico a Tess (Teresa) Uytterhoeven: twins@docfish.be y tess.uytterhoeven@woestijnvis.be Luego los contactará y el equipo podría llegar a su casa.

En la foto: Ellas son las responsables de la investigación -de izq. a der.- Marie Jacqmin, Barbra Daemen, Tess Uytterhoeven y Annelore De Donder.

Sin senos sí hay paraíso

Columna del sábado 16 de agosto

Los hombres también miramos telenovelas, claro, para mi gusto, las atípicas, porque resultan aburridas las historias donde dos se disputan un amor; donde se pelean por la princesa, o donde el pobre se enamora de la rica… Qué aburrido, si el FIN se sabe que llegará cuando arriben al altar.
Vale la pena ver algo distinto, y de eso se encarga Telemundo que, sin discusión, sorprende a su auditorio, no sólo por sus espectaculares actrices, sino porque se salen de lo tradicional y monótono que ha trasmitido durante décadas la televisión mexicana.
Pues bueno, “Sin senos no hay paraíso”, es una de esas producciones que ha cautivado a millones de espectadores en Latinoamérica; actualmente se transmite de lunes a viernes, a las 20 horas. Sólo el nombre de la telenovela la sitúa en el huracán de la polémica, porque se trata de una mezcla de prostitución y narcotráfico, con un toque de cirugía plástica.
Catalina, Cata o Cática, la protagonista, es una niña bonita, ingenua, pero muy ambiciosa; ahí comienza todo. El único inconveniente: es “plana” y a los narcos les gustan pechugonas (es una producción colombiana-mexicana). Con tal de agradar a sus seguidores, ya se operó para aumentarse los senos. Ahora que va en busca de su paraíso, no se sabe cómo terminará…
Para nosotros puede ser una historia más, ¿realidad o ficción? Pero para los colombianos, porque hablé con unas periodistas de ese país suramericano y, agárrese por lo que le voy a contar: Dicen que es una aberración, pero que desgraciadamente esa telenovela es la pura verdad. “Si hasta los eventos de belleza son un cultivo de muchachas para los narcos”, dicen.
Así es que no están exagerando, porque el poder del narcotráfico en ese país lo controla todo, hasta los cuerpos de las patojas que añoran aumentar sus tallas para conseguir dinero fácil. Y tampoco es falso que a más de una, en lugar de meterles siliconas, les hayan implantado cocaína para enviarlas a otros países, como México y Estados Unidos.
Y para ratificar que esto es totalmente cierto, el Estado colombiano, en sus hospitales públicos, ha implementado Unidades de Cirugía Plástica; de entrada diríamos que está mal, pero no, porque les sale más barato operarles ahí, que atender malas cirugías practicadas por falsos cirujanos, como frecuentemente ocurre.
Como esta telenovela ha causado tanto daño, porque muchas se han dedicado a imitarla, ya están escribiendo la otra cara de la moneda: “Sin senos sí hay paraíso”; porque quién dice que no son bellas las escasas de pechuga.

PUNTO FINAL. La opinión de las personas con quienes conversé es que Colombia, ante su cruda realidad, debería legalizar la droga, pero controlarla o prevenir su consumo.

Ciudad sin identidad

Columna del sábado 9 de agosto

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt

VERITAS

Ahora -ayer- que me dispongo a escribir estas líneas aún me encuentro en las tierras del Tío Sam, pero hoy que usted me lee, lo cual agradezco, ya estoy de regreso en esta ciudad que se ama más al verla de lejos.
Y no es nada, si mi ausencia apenas fue de ocho días, pero hay quetzaltecos como José Menchú, de la zona dos, quien desde hace 10 años está fuera de casa; su máxima ilusión es que esta Navidad, dentro de poco más de cuatro meses, esté de vuelta. Él dice que una década ya fue suficiente, pues ha trabajado mucho para darles una vida más digna a sus seres queridos que lo han esperado todo este tiempo.
Aunque hacer dólares cada vez es más complicado, no sólo por el hostigamiento con las redadas, sino porque la crisis económica está castigando a todos, y en el caso de los ilegales, con el combustible o pasaje, peor todavía, porque deben recorrer largas distancias para conseguir trabajo. Hay también compatriotas que, aunque no lo crea, están comiendo sólo dos tiempos; yo los admiro y los respeto, porque eso es más que echarle ganas.
Este hombre, dedicado a la construcción, con quien platiqué en Bayside, Miami, Florida, añora tomar chocolate y comerse una sheca; pero también extraña ir al estadio y cantar Luna de Xelajú. ¡Eso es identidad! Algo que esta gran ciudad turística y comercial no tiene.
Si buscamos la identidad de Miami, involucrando no sólo a personas y grupos, sino al entorno, viéndolo en los modos de vida, me atrevo a decir que no hay nada, por su amplia diversidad y mezcla cultural. A pesar de eso, o por esa diferenciación, vista como una ciudad cosmopolita, se constituye en un atractivo mundial, favorecido por su clima subtropical y con un verano –como el de ahora- cálido y húmedo.
Y bueno, esa diversidad que le comento, está plasmada en números; en el caso de Miami, que no es igual al resto de ciudades gringas, tiene más de 2.5 millones de habitantes, de los cuales el 61 por ciento son hispanos y en el resto de la población hay asiáticos, europeos y tantos más, así es como también se explica su amplia gastronomía.
Volviendo al caso de José, le han contado que por Xela todo ha cambiado, me preguntó por los “mall” o sea los centros comerciales que no existían 10 años atrás; eso sí, los que no hemos cambiado somos la gente que amamos Xela, que estamos orgullosos de ser quetzaltecos, y eso, aunque para unos es nada más idiosincrasia, puede perfectamente llamarse identidad.

PUNTO FINAL. Para el 2050 se estima que aquí -allá- haya 102 millones de hispanos, un 24 por ciento de la población total; así es como creo válido afirmar que el rostro de Estados Unidos está cambiando.

Puede perder el chance… aclarando

Columna del sábado 2 de agosto de 2008

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Lo que los columnistas decimos debe ser planteado con responsabilidad, porque tenemos la delicada tarea de crear u orientar la opinión pública; es decir, la tendencia o preferencia, real o estimulada, hacia hechos sociales de interés.
Y como se trata de tocar temas diversos, desde los bonitos y motivadores, pasando por los álgidos y espinosos, hasta aquellos que son dolorosos y tenebrosos, no siempre van a ser bien recibidos, especialmente por sus protagonistas.
Debo reconocer que en la persecución de la verdad también se cometen errores, y esta vez acepto que cometí una imprecisión al interpretar y escribir –el sábado pasado- lo dicho por el doctor Diego Antonio Manrique De León, director del Área de Salud de Quetzaltenango.
Sostengo lo que dije sobre la ¡Salud!, a excepción del Punto Final: “Manrique De León es de los pocos funcionarios departamentales del anterior gobierno que siguen con el hueso –hasta aquí es cierto-; está confiado, dice que no está por afinidad con el partido gobernante, sino por capacidad”. Lo último es lo que me cuestiona el doctor, con razón, porque él no me dijo literalmente que está confiado y que no está por afinidad, sino por capacidad; fue mi interpretación.
Por esa publicación, Manrique De León se presentó a mi oficina con el siguiente escrito: “Con respeto me permito manifestarle que me sorprende los conceptos de su nota final (Punto Final) ya que en ningún momento de nuestra conversación expresé lo manifestado por usted. Creyendo en su ética, no considero esto una mala intención, sino posiblemente un descuido en la edición, por lo que en resguardo del prestigio de este periódico y de la veracidad de mis declaraciones me permito aclarar lo siguiente: Un principio elemental de la Administración Pública es la afinidad que debe prevalecer entre los más altos niveles institucionales y sus representantes locales; en este sentido nuevamente le aclaro que como funcionario del Ministerio de Salud y Asistencia Social he mantenido un compromiso ininterrumpido con el actual gobierno y sus políticas de beneficio a la población a la cual servimos”.
Por ese error, al director del Área de Salud le ofrezco disculpas, y si puse en riesgo su trabajo, como creo, lo lamento más; aunque estoy convencido que un funcionario público debe estar en el puesto más por capacidad que por compromiso.

PUNTO FINAL. Y hablando de puestos importantes, ni un año duró el director de la URL – Campus Quetzaltenango, Lic. Sergio Vives; renunció y se sabe que desde ayer el nuevo jefe en esa casa de estudios superiores es el Arq. Manrique Sáenz Calderón.