A mitad del camino

Columna del sábado 28 de junio

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Dos días más y se acaba el 50 por ciento de 2008. Ya se dio cuenta, de plano que sí, cómo no, si el calendario marca el cierre de la semana número 26 de las 52 que tiene este ciclo.
Y qué tiene de particular el primer semestre, nada, es sólo que estamos a mitad del camino; entonces, veamos, demos un vistazo a aquel 1 de enero, cuando hablábamos de nuestros deseos, propósitos y metas para un nuevo año. ¡Qué bonito!
Así las cosas, si todo marchara bien, esas metas tienen que estar avanzadas ya un 50 por ciento o más, ¡qué bien!, y si no. De eso se trata está reflexión a la que todos estamos invitados. Comencemos, pero seamos sinceros, al menos con nosotros mismos.
No vaya ser que resultemos como los políticos, que mienten, que engañan o que incumplen sus promesas. Que a pesar de la necesidad existente, no hacen nada. Veamos por qué, ilustrado por unos ejemplos.
Cuantos no dijeron, dijimos, a bajar de peso se ha dicho… voy a ir al gimnasio, voy a salir a correr todas las mañanas, voy a comer sano y poco. Y qué ha pasado, cada uno sabrá, porque para eso está el espejo que no miente.
O los que dijeron, voy a retomar mis estudios, ahora sí. Bueno, aquí ya sé cuál es la respuesta, una de las tantas excusas, desde que no me alcanza el presupuesto hasta que no tengo tiempo, por el trabajo; pero nada es válido, cuando querer es poder.
Y los que se plantearon ahorrar, por lo menos el 10 por ciento de sus ingresos, como recomiendan los economistas, y que por el contrario, lo que adquirieron fue un pliego de esclavitud, es decir, deudas.
O simplemente los que se propusieron ser mejor persona y sienten que el “chamuco” no los deja y, están los que quieren ser felices o encontrar su felicidad, pero nada, ni perro que les ladre.
Sea cual sea su situación, condición o estación, lo bueno es que está vivo y tiene ganas de hacer algo, por lo menos leer estas líneas; y eso, estar respirando, es ganancia.
Lo que tiene es una oportunidad, tiene en sus manos otros seis meses, en los cuales debe retomar esas metas y luchar por ellas, porque no hay satisfacciones sin esfuerzo.
Lo pasado es transitado, ojalá haya dejado un buen sabor de boca, si no, qué se puede hacer, llorar no devuelve la oportunidad; lo recomendable, de aquí en adelante, es aprovechar el tiempo, al máximo.

PUNTO FINAL. Hace poco escuché cuando a un hombre de éxito le preguntaban cuál era el secreto; su respuesta no fue sacada de ninguna enciclopedia, simplemente recomendó: no perder el tiempo. Piénselo.

Qué más viene…

Columna del sábado 21 de junio de 2008

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Los escándalos que acontecen en el Congreso de la República no deben ser ajenos a los quetzaltecos, si siete de los 158 legisladores son representantes de las más de 700 mil personas que viven en el departamento de Quetzaltenango.
Está de más decir que el Legislativo ha caído, por la mano del hombre, del diputado, a los fangos del descrédito, desprecio y hasta provoca la ira de la población, que ve como una vez más todo es de lo mismo. Putrefacto.
No creo que este organismo del Estado sea el único corroído, aunque en estos momentos atraiga las miradas por el desvío de los Q82.8 millones. Puede que ahí se den los transes más gruesos, pero igual o peor ha de estar el Ejecutivo; lo que pasa es que nadie lo ha descubierto, todavía, a pesar que muchos lo han de saber, pero prefieren callar.
Talvez, el menos corrupto, pero no exento, de los tres, es el Judicial. Porque para el caso del Congreso, la Presidencia y sus ministerios, aunque haya gente buena, dos o tres, muchos enloquecen al ver, tener acceso y poder manejar sumas exorbitantes. Si sólo por comisiones corren millones de quetzales.
Pero todo es otra cortina de humo, porque antes de esto, los ojos de la población o, por lo menos, de quienes tienen acceso a los medios de comunicación, estaban puestos sobre las irregularidades –nepotismo y corrupción- en el manejo del Registro Nacional de Personas, RENAP. Y antes de eso, el escándalo era todo el relajo por la construcción y ampliación del aeropuerto internacional La Aurora, que en palabras del presidente Colom, “fue legal, pero no moral”, porque no era una prioridad en la extensa lista de necesidades.
De todo esto, lo sabido es que no pararán y ya no se sabe qué más vendrá, porque hasta deja de sorprender lo que hace la clase política del país. Se seguirán comiendo entre ellos, anaranjados y verdes, porque la lucha por llegar al poder es férrea, pero la estancia en el mismo es salvaje. Yo diría que ni uno ni otro bando tiene la razón, menos la solución; porque si de sanear esto se tratara, sólo cerrando las puertas del Congreso se lograría.
Y mientras todo este escándalo pasa, porque no es lo único que preocupa, hay empresarios nacionales que, en lugar de invertir su capital lo están sacando del país, porque con el comportamiento de las autoridades nada está garantizado.

PUNTO FINAL. Ojalá los siete diputados quetzaltecos no se enfoquen en la trifulca que tienen sus líderes, sino en ver qué necesita Quetzaltenango, porque por aquí, últimamente no se les ha visto.

Prohibido fumar en la PDH

Columna del sábado 14 de junio de 2008

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Qué le parece que la Procuraduría de los Derechos Humanos, PDH, está preocupada por la calidad de vida de sus empleados y de quienes visitan la institución. Pero no queda en una simple intranquilidad, sino que ya accionó al respecto y la entidad se declaró desde esta semana “Centro Libre de Tabaco”.
De qué se trata esta iniciativa, pues bueno, quizás ha escuchado lo que pasa en México que, incluso está legislado; así es, está prohibido fumar en lugares públicos, como restaurantes; si alguien lo hace, lo sacan, porque puede ser multado o clausurado el lugar. Lo mismo declaró la Procuraduría guatemalteca, sólo que esta disposición no es del Congreso, sino de la institución, por eso, su alcance es mínimo. Aunque por algo se comienza.
Es así que el Acuerdo SG-020-2008 prohíbe fumar en las oficinas, corredores, auditórium, unidades de transporte y en todos aquellos lugares cerrados donde la institución presta servicios públicos. La restricción incluye las oficinas centrales, como las auxiliaturas departamentales, municipales y móviles de todo el país.
Hasta aquí, me surge una duda, porque la idea no ha de venir de la nada. Ojalá sea porque los visitan muchos fumadores y no porque sus colaboradores se la pasen humeando todo el día. Es nada más una curiosidad que cabe en el umbral del Acuerdo.
Lo malo es que de esto nadie sabe ni sabrá pronto, usted es una excepción porque amablemente me lee. Eso, porque desde el lunes 9 del presente mes está vigente esta ordenanza dictada por el magistrado de conciencia, Sergio Morales.
Y ni enterado, si no fuera porque el jueves me reuní con el director de comunicación de la PDH, Ángel Godoy, quien me dio la “exclusiva”, bueno, ni tan primicia… Aunque el funcionario me comentó que van a colocar carteles informativos en lugares estratégicos que indiquen que la institución es zona libre del humo del tabaco.
Al averiguar un poco más, me doy cuenta que esto verdaderamente es integral, porque no se quedarán sólo con la prohibición, sino que Morales ya le pidió a la Unidad de Salud de la Procuraduría que desarrolle una programa de tratamiento para dejar de fumar y facilitar la asistencia a los fumadores que así lo soliciten. Ojalá se cumpla y que otras entidades hagan lo mismo; así podríamos respirar mejor en un ambiente degradado por muchos factores.

PUNTO FINAL. A los infractores de la referida prohibición se les sancionará conforme el reglamento de la PDH, y serán responsables el trabajador y el jefe de la dependencia que lo permita.

Atinada recomendación

Columna del sábado 7 de junio de 2008

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Lo que menos hacemos es averiguar, suponemos que todo anda bien o que no pasa nada, cuando el peligro se puede evitar si preguntáramos. Ahora le digo por qué.
No le voy a preguntar con quiénes se juntan sus hijos, mejor dígame ¿Con quién se junta usted?, ¿Qué hacen esos cuates? y ¿Qué lugares frecuentan? Que bien si responde con precisión, pero si no, váyase preocupando.
Eso no es todo, ¿Sabe quiénes son sus vecinos?, ¿a qué hora llegan y se van?, ¿a qué se dedican? Como no es metiche, podría decir que no sabe ni le interesa, aunque estar al tanto podría librarlo de mucho.
Le digo de dónde me surgieron las ideas. A mis manos llegó un afiche del Comité de Seguridad y Grupo de Ronda de Salcajá que en su sexto punto dice: “A los propietarios de casas, les suplicamos que antes de dar en alquiler su casa, verifiquen la procedencia de las personas, y si es necesario le soliciten antecedentes policíacos o penales para evitar que personas de dudosa procedencia puedan venir a causar daño al pueblo y principalmente a nuestros hijos y a usted como propietario”.
Mejor no podía ser la recomendación, precisamente porque los registros de la Policía Nacional Civil, PNC, señalan que quienes actúan al margen de la ley, en su mayoría, son personas foráneas que llegan a la ciudad de Quetzaltenango y municipios cercanos, como Salcajá, para establecerse y delinquir.
Son individuos que en otras ciudades están identificados como malhechores y que al llegar a un nuevo sitio nadie los conoce, hasta que nuevamente cometen sus fechorías. Pero todo esto podría evitarse si los vecinos –dueños de casas- ponen atención a sus inquilinos; no porque paguen bien y puntualmente la mensualidad, son buenos arrendatarios.
Por ello, me parece atinada la recomendación del Comité, aunque esto signifique dudar de todos. Y no cabe duda de la existencia de buenos huéspedes, los mismos quetzaltecos o salcajenses; aunque para evitar incidentes, sería mejor prevenir que lamentar. Así que averigüe, investigue, sea usted su propio guardián.
No vaya ser que le pase lo que a un amigo, su inmueble se había convertido en una casa de citas; se lo había alquilado, sin saberlo, a las chicas de los masajes que, de igual manera, atraen inseguridad. Chicas malas puede que no sean, aunque sus clientes pudieran vulnerar la tranquilidad del vecindario.
Es cuestión de averiguar.

PUNTO FINAL. En el afiche, los vecinos han colocado el número 7768-9508 de la Policía de Salcajá para cualquier denuncia o necesidad de auxilio.