Lo están satanizando

Columna del sábado 26 de abril de 2008

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Hace dos semanas, en este espacio, me referí al nombramiento de la máxima autoridad departamental de Educación, comentarios por los que recibí varias llamadas, -unos de acuerdo conmigo, otros no- pero llamó mi atención una que fue para confirmarme que esa silla ya tiene dueño.
Y como se habrán dado cuenta esta semana, los reporteros de este periódico ya publicaron un listado de aspirantes a director departamental de Educación, entre quienes se encuentran, quienes yo mencioné -12/04/08-, el supervisor de educación primaria Ramón Yax Láinez y el docente Carlos Coyoy.
La lista de nombres a sustituir la vacante dejada por Adán Pérez y Pérez va en aumento, son por lo menos 15 profesionales, entre ellos, los de la Asociación Magisterial Quetzalteca, AMQ, tienen no sólo a su favorito, sino que a su propio candidato. Se vale, porque constituyen parte del público con el que trabajará este nuevo funcionario, además, si llena –este aspirante- los requisitos, no tendría ninguna objeción.
Así es que la AMQ puede proponer, lo que no se vale es que satanicen a uno de los candidatos que, conste, no lo estoy defendiendo, menos apoyando, pero no es justo. Además, con estas actitudes, quien pierde es esa organización gremial, porque nuevamente figuran como a los que nada les parece y que protestan por todo.
Abiertamente no lo han dicho, pero ese candidato que “no les cae bien” y que hasta lo señalan como enemigo del magisterio, es el licenciado Yax Láinez.
Lo peor es que aún sin saber el veredicto de la comisión evaluadora han anticipado que si el supervisor llega a convertirse en director, van a “tomar medidas”, y cuáles serían: para variar, protestar y, en consecuencia, ausentarse de sus escuelas y, quiénes pierden: desgraciadamente los niños.
Lo bueno es que, al parecer, a Yax Láinez esto no le roba el sueño, porque cree no tener problemas con los maestros y maestras, y que, si llegara al puerto, dice que no se va a complicar la existencia y que para sus decisiones, primero pensará en los niños; eso qué quiere decir, que después serán los maestros. Personalmente, estoy de acuerdo con él, porque aunque los educadores lo nieguen, cada vez que protestan, de quienes menos se acuerdan son de los niños y entre las primeras exigencias están las mejoras, pero para ellos.

PUNTO FINAL. Mayo es clave para definir este puesto. Ojalá se respete lo que resuelva la comisión evaluadora de estos expedientes y candidatos, porque lo malo sería que sea una elección política partidista.

¿Quiénes deben hacerse cargo de la basura?

Columna del sábado 19 de abril

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Parecería muy simple la respuesta a esta pregunta, sin embargo, no necesariamente es así. Partamos de algo elemental, ¿usted sabe qué es lo que más contamina a la ciudad, a nuestra Xela? No, yo tampoco, porque habría que revisar qué es lo que más botan los vecinos y eso significa revisar todas las bolsas de basura que sacan a las calles y que los camiones se llevan al botadero; todo revuelto porque del reciclaje, ni sombra.
No obstante, esa respuesta de qué es lo que botamos más, ya la tienen unos cuates y cuatas que están interesados en sacarle pisto a los desechos sólidos. Se dieron a la tarea de cargarse unas cuantas bolsas de basura de las zonas uno, dos, cinco, siete y 10, como para tener una buena referencia; las vaciaron y así se dieron cuenta de las cantidades y procedencias.
Dicen que la basura más abundante hallada son todas esas bolsas y cajas de cartón de comida rápida (chatarra), y cómo no, si hay de todos los colores y sabores y, hasta cinco o seis ventas de lo mismo en la metrópoli que no rebasa los 150 mil habitantes.
El segundo lugar, es para todas las latas de bebidas, principalmente gaseosas, de todas marcas y tamaños, o sea que están, o estamos, panzudos de puro gas.
Y el tercer puesto es, ni se imaginan para quienes, para todas las bolsas de chucherías –golosinas- que comen niños, jóvenes, adultos y viejitos. Pues de esos tres grupos de desechos viene la mayor contaminación que, a lo mejor ahora no se siente, pero que en el futuro inmediato puede desatar consecuencias nefastas para la salud de los quetzaltecos.
Pero bueno, regresemos al cuestionamiento inicial, ¿quién debe hacerse cargo de la basura? Diríamos que, quien la genera. De ahí la importancia de la responsabilidad o de la cultura ambiental de la población, aunque no directamente, porque realmente quien la genera son los proveedores de esos alimentos y bebidas. Ah bueno, entonces, qué están haciendo estos restaurantes, embotelladoras y/o empacadoras para que las consecuencias de la contaminación sean menores o porque la basura sea debidamente tratada. Ahí es donde encaja la llamada responsabilidad social que no existe, pero que deberían exigir las autoridades.
Por citarles un ejemplo, estos generadores de mayor basura deberían donar basureros, o preocuparse porque la clasificación de la basura se haga desde los hogares y que, en consecuencia exista un buen reciclaje de estos desechos que pueden volver a utilizarse.
Por supuesto que cada quien, cada hogar, debe responsabilizarse de sus desechos, pero también se puede exigir a los que realmente contaminan el entorno.

PUNTO FINAL. Qué irá pasar al fin con las varias empresas que pretenden hacerse cargo de las más de 900 toneladas que mensualmente se generan en la ciudad, porque la basura puede significar dinero.

Ya-x sé quién es el sustituto de Pérez

Columna del sábado 12 de abril

César Pérez Méndez

cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Se quiera o no, aquí las cosas no se cocinan sin el ingrediente de la política partidista; un componente que lejos de darle un buen sabor, le otorga un tinte desagradable a las instituciones públicas.
Ya quisiera el licenciado Silvio Morales –interino- quedarse en el puesto del licenciado Adán Pérez y Pérez, ex director departamental de Educación, pero no, aún teniendo la capacidad para desempeñar el cargo están buscando al sustituto.
El cambio de la máxima autoridad educativa en Quetzaltenango no puede calificarse como remoción, menos despido, porque no fue por incapacidad, sino por una decisión generalizada –en los 22 departamentos- de la ministra Ana Ordóñez de Molina.
Ya ni lamentar es bueno, tomando en cuenta que Pérez está siendo requerido para dirigir una maestría en una de las universidades de la región. Eso sí, vale decir que fue uno de los mejores directores durante la administración de María del Carmen Aceña, tomando en cuenta que era de los cinco funcionarios departamentales que finalizó la gestión.
Aprovechando que no es la primera vez, pero tal vez la última que me permito aplaudir el trabajo de este profesional de la educación, debo aclarar, por el apellido, que “ni parientes somos”. Ya hubo alguien, la otra vez, que dijo que estaba defendiendo a mi tío; pero no, tampoco es que sólo creo, sino he visto su trabajo honesto: como la otra vez que un colegio le estaba “regalando” una laptop, que rechazó, porque sabía que tarde o temprano le pasarían la factura. Sin olvidar que supo caminar con la piedra en el zapato, es decir, la mala dirigencia del gremio magisterial.
Pero como les decía, Pérez ya es historia, al menos en esta instancia. Lo que viene y tiene a la expectativa es quién lo sustituye y, bueno, agárrese, se trata del licenciado Ramón Yax. Mi fuente dice que es un hecho, no sólo por la capacidad del ahora supervisor de primaria, sino porque tiene la bendición de su colega y amiga, la maestra de primaria, la actual diputada de la Unidad Nacional de la Esperanza, UNE, Beatriz Canastuj de Quixtán.
Miren pues, no digo, en todo tiene que estar metida la política, aunque este aspirante al hueso no tendría la necesidad, porque experiencia tiene. Lo jodido es que, el también diputado quetzalteco de la UNE, Nery Samayoa, tiene a su candidato, un profesional de apellido Coyoy. Entonces, Yax no se debería confiar tanto, no sea que le ganen la batalla a la seño de primaria.
Al final, llegue quien llegue a la silla que dejó Pérez, ojalá haga bien su trabajo y no se dedique a obedecer las órdenes de algún diputado o diputada, porque si no, estaríamos volviendo al pasado.

PUNTO FINAL. El salario de un director departamental de Educación no es nada despreciable, ronda por los Q16 mil 500.

La respuesta de Colom a mi preocupación

Columna del sábado 5 de abril

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

El Presidente de la República, el ingeniero Álvaro Colom Caballeros, -hoy cumple 82 días en el poder; a tan sólo 18 de que hable de los logros o desaciertos de sus primeros 100 días de gobierno- está convencido que hacer emerger la verdad no es fácil, pero sabe que “la verdad os hará libres”.
El mandatario se quedó cortó en su cita, porque Juan 8:32 literalmente dice: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”. Esta frase bíblica señala la más exacta relación entre la verdad y la libertad; de lo que hoy intento interpretar.
Esta semana estuve presente en la actividad donde Colom firmó la Declaración de Chapultepec que incluye 10 principios sobre el planteamiento de una prensa libre como condición fundamental para que las sociedades resuelvan sus conflictos, promuevan el bienestar y protejan su libertad.
Al finalizar la actividad, brevemente le esbocé al presidente que ese acceso a la información –verdad- es todavía más difícil en los departamentos, y le puse de ejemplo que fue hasta mediados de marzo que su gobierno nombró a un vocero de la PNC y otro para Gobernación, en Xela, pero que en el fondo eso no resolvía la limitante; entonces, ¿qué hará? En primera instancia me respondió que todo obedece a un proceso, pero que se resolverá con el Sistema Nacional de Información que ahora están desarrollando.
A mi parecer, no creo que esto se resuelva, porque sigue existiendo la cultura del ocultamiento, de lo oscuro, donde la trasparencia se ahoga; aunque debo reconocer la disposición y declaración del mandatario sobre que Guatemala no debe tener nada secreto. Al final de cuentas, como dijera el mismo Colom: la verdad emerge tarde o temprano.
Lo que nos debe dar un aire de esperanza para tener puertas abiertas a la información es la inminente aprobación de una Ley de Acceso a la Información Pública que, al parecer, ahora sí hay voluntad en el Legislativo para impulsarla y aprobarla.
Aunque, cuando esta ordenanza esté en vigencia, habrá que revisar su real funcionamiento y aplicación, porque el derecho a ver estas informaciones públicas no será sólo de los comunicares, sino de la población en general, y que no habrá que justificar para qué se quieren los datos, será suficiente manifestar interés, en respuesta al derecho de estar informados.

PUNTO FINAL. Gracias a quienes han visitado: http://cesarperezmendez.blogspot.com/ Sus comentarios alimentan la libertad de expresión.

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A continuación transcribo:

LA DECLARACIÓN DE CHAPULTEPEC

Adoptada por La Conferencia Hemisférica sobre Libertad de Expresión celebrada en México, D.F., el 11 de marzo de 1994

Esta conferencia celebrada en el Castillo de Chapultepec, que congrego a lideres políticos, escritores, académicos, abogados constitucionalistas, directores de periódicos y ciudadanos de toda América, fue el resultado de mas de un ano de trabajo en el que se examinaron los desafíos y presiones sobre libertad de expresión y la libertad de prensa en las democracias del hemisferio. La declaración contiene diez principios fundamentales necesarios para que una prensa libre cumpla su papel esencial en la democracia. Ha sido suscrita y endosada por jefes de Estado, prominentes lideres y ciudadanos, y organizaciones tanto del norte como del sur.

PREAMBULO

En el umbral de un nuevo milenio, América puede ver su futuro afincada en la democracia. La apertura política ha ganado terreno. Los ciudadanos tienen mayor conciencia de sus derechos. Elecciones periódicas, gobiernos, parlamentos, partidos políticos, sindicatos, asociaciones y grupos sociales de la más variada índole, reflejan más que en ningún otro momento de nuestra historia las aspiraciones de la población.

En el ejercicio democrático, varios logros suscitan el optimismo, pero también aconsejan la prudencia. La crisis de las instituciones, las desigualdades, el atraso, las frustraciones transformadas en intransigencia, la búsqueda de recetas fáciles, la incomprensión sobre el carácter del proceso democrático y las presiones sectoriales, son un peligro constante para el progreso alcanzado. Constituyen también obstáculos potenciales para seguir avanzando.

Por todo ello, es deber de quienes vivimos en este hemisferio, desde Alaska hasta Tierra del Fuego, consolidar la vigencia de las libertades públicas y los derechos humanos.

La práctica democrática debe reflejarse en instituciones modernas, representativas y respetuosas de los ciudadanos; pero debe presidir también la vida cotidiana. La democracia y la libertad, binomio indisoluble, solo germinarán con fuerza y estabilidad si arraigan en los hombres y mujeres de nuestro continente.

Sin la práctica diaria de ese binomio, los resultados son previsibles: la vida individual y social se trunca, la interacción de personas y grupos queda cercenada, el progreso material se distorsiona, se detiene la posibilidad de cambio, se desvirtúa la justicia, el desarrollo humano se convierte en mera ficción. La libertad no debe ser coartada en función de ningún otro fin. La libertad es una, pero a la vez múltiple en sus manifestaciones; pertenece a los seres humanos, no al poder.

Porque compartimos esta convicción, porque creemos en la fuerza creativa de nuestros pueblos y porque estamos convencidos de que nuestro principio y destino deben ser la libertad y la democracia, apoyamos abiertamente su manifestación más directa y vigorosa, aquella sin la cual el ejercicio democrático no puede existir ni reproducirse: la libertad de expresión y de prensa por cualquier medio de comunicación.

Los firmantes de esta declaración representamos distintas herencias y visiones. Nos enorgullecemos de la pluralidad y diversidad de nuestras culturas, y nos felicitamos de que confluyan y se unifiquen en el elemento que propicia su florecimiento y creatividad: la libertad de expresión, motor y punto de partida de los derechos básicos del ser humano.

Solo mediante la libre expresión y circulación de ideas, la búsqueda y difusión de informaciones, la posibilidad de indagar y cuestionar, de exponer y reaccionar, de coincidir y discrepar, de dialogar y confrontar, de publicar y transmitir, es posible mantener una sociedad libre. Solo mediante la práctica de estos principios será posible garantizar a los ciudadanos y grupos su derecho a recibir información imparcial y oportuna. Solo mediante la discusión abierta y la información sin barreras será posible buscar respuestas a los grandes problemas colectivos, crear consensos, permitir que el desarrollo beneficie a todos los sectores, ejercer la justicia social y avanzar en el logro de la equidad. Por esto, rechazamos con vehemencia a quienes postulan que libertad y progreso, libertad y orden, libertad y estabilidad, libertad y justicia, libertad y gobernabilidad, son valores contrapuestos.

Sin libertad no puede haber verdadero orden, estabilidad y justicia. Y sin libertad de expresión no puede haber libertad. La libertad de expresión y de búsqueda, difusión y recepción de informaciones sólo podrá ser ejercida si existe libertad de prensa.

Sabemos que no toda expresión e información pueden encontrar acogida en todos los medios de comunicación. Sabemos que la existencia de la libertad de prensa no garantiza automáticamente la práctica irrestricta de la libertad de expresión. Pero también sabemos que constituye la mejor posibilidad de alcanzarla y, con ella, disfrutar de las demás libertades públicas.

Sin medios independientes, sin garantías para su funcionamiento libre, sin autonomía en su toma de decisiones y sin seguridades para el ejercicio pleno de ella, no será posible la práctica de la libertad de expresión. Prensa libre es sinónimo de expresión libre.

Allí donde los medios pueden surgir libremente, decidir su orientación y la manera de servir al público, allí también florecen las posibilidades de buscar información, de difundirla sin cortapisas, de cuestionarla sin temores y de promover el libre intercambio de ideas y opiniones. Pero, cuando con el pretexto de cualesquiera objetivos se cercena la libertad de prensa, desaparecen las demás libertades.

Nos complace que, tras una época en que se pretendió legitimar la imposición de controles gubernamentales a los flujos informativos, podamos coincidir ahora en la defensa de la libertad. En esta tarea, muchos hombres y mujeres del mundo estamos unidos. Sin embargo, también abundan los ataques. Nuestro continente no es una excepción. Aún persisten países con gobiernos despóticos que reniegan de todas las libertades, especialmente, las que se relacionan con la expresión. Aún los delincuentes, terroristas y narcotraficantes amenazan, agreden y asesinan periodistas.

Pero no solo así se vulnera a la prensa y a la expresión libres. La tentación del control y de la regulación coaccionante ha conducido a decisiones que limitan la acción independiente de los medios de prensa, periodistas y ciudadanos que desean buscar y difundir informaciones y opiniones.

Políticos que proclaman su fe en la democracia son a menudo intolerantes ante las críticas públicas. Sectores sociales diversos adjudican a la prensa culpas inexistentes. Jueces con poca visión exigen que los periodistas divulguen fuentes que deben permanecer en reserva. Funcionarios celosos niegan a los ciudadanos acceso a la información pública. Incluso las constituciones de algunos países democráticos contienen ciertos elementos de restricción sobre la prensa.

Al defender una prensa libre y rechazar imposiciones ajenas, postulamos, asimismo, una prensa responsable, compenetrada y convencida de los compromisos que supone el ejercicio de la libertad.

PRINCIPIOS

Una prensa libre es condición fundamental para que las sociedades resuelvan sus conflictos, promuevan el bienestar y protejan su libertad. No debe existir ninguna ley o acto de poder que coarte la libertad de expresión o de prensa, cualquiera sea el medio de comunicación.

Porque tenemos plena conciencia de esta realidad, la sentimos con profunda convicción y estamos firmemente comprometidos con la libertad, suscribimos esta Declaración, con los siguientes principios:

1. No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo.

2. Toda persona tiene el derecho a buscar y recibir información, expresar opiniones y divulgarlas libremente. Nadie puede restringir o negar estos derechos.

3. Las autoridades deben estar legalmente obligadas a poner a disposición de los ciudadanos, en forma oportuna y equitativa, la información generada por el sector público. No podrá obligarse a ningún periodista a revelar sus fuentes de información.

4. El asesinato, el terrorismo, el secuestro, las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los periodistas, la destrucción material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier tipo y la impunidad de los agresores, coartan severamente la libertad de expresión y de prensa. Estos actos deben ser investigados con prontitud y sancionados con severidad.

5. La censura previa, las restricciones a la circulación de los medios o a la divulgación de sus mensajes, la imposición arbitraria de información, la creación de obstáculos al libre flujo informativo y las limitaciones al libre ejercicio y movilización de los periodistas, se oponen directamente a la libertad de prensa.

6. Los medios de comunicación y los periodistas no deben ser objeto de discriminaciones o favores en razón de lo que escriban o digan.

7. Las políticas arancelarias y cambiarias, las licencias para la importación de papel o equipo periodístico, el otorgamiento de frecuencias de radio y televisión y la concesión o supresión de publicidad estatal, no deben aplicarse para premiar o castigar a medios o periodistas.

8. El carácter colegiado de periodistas, su incorporación a asociaciones profesionales o gremiales y la afiliación de los medios de comunicación a cámaras empresariales, deben ser estrictamente voluntarios.

9. La credibilidad de la prensa está ligada al compromiso con la verdad, a la búsqueda de precisión, imparcialidad y equidad, y a la clara diferenciación entre los mensajes periodísticos y los comerciales. El logro de estos fines y la observancia de los valores éticos y profesionales no deben ser impuestos. Son responsabilidad exclusiva de periodistas y medios. En una sociedad libre la opinión pública premia o castiga.

10. Ningún medio de comunicación o periodista debe ser sancionado por difundir la verdad o formular críticas o denuncias contra el poder público.

La lucha por la libertad de expresión y de prensa, por cualquier medio, no es tarea de un día; es afán permanente.

Se trata de una causa esencial para la democracia y la civilización en nuestro hemisferio.
No sólo es baluarte y antídoto contra todo abuso de autoridad: es el aliento cívico de una sociedad.

Defenderla día a día es honrar a nuestra historia y dominar nuestro destino.

Nos comprometemos con estos principios.