El sustituto

Columna del sábado 29 de diciembre de 2007

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Entre lo que se lleva el 2007 está uno que otro funcionario público; se despiden con el año, porque el 14 de enero está a la vuelta de la esquina.
Están los que se van como entraron, con el mismo peso en sus bolsillos; están los que cambiaron hasta su estilo de vida; pero también están los que se van sin pena ni gloria, ni los conocimos o si los vimos, ni cuenta nos dimos a qué se dedicaban.
Así son las cosas en el quehacer público, van y vienen en puestos clave, importantes y, están los que sólo adornan y los que estorban; aunque hay un cargo que nos debe preocupar, se trata de sustituto de Salvador Gómez Escobar, gobernador departamental.
No es cualquier silla, hueso, puesto o cargo, se trata del representante del nuevo presidente, Álvaro Colom, en el departamento de Quetzaltenango, donde vivimos más de 700 mil personas.
Pero lamentablemente, cualquiera podría llegar a la puesto, nada más con haber cumplido 30 años, ser guatemalteco y otros mínimos requisitos; sin sentido, cuando se está buscando al representante del Ejecutivo. Sinceramente, por eso estamos como estamos…
Antes de pensar en quién podría ser el nuevo gobernador quetzalteco, se deberían revisar sus atribuciones, para ver si da la talla. Así como yo lo veo, a ninguno de los primeros cuatro aspirantes le confiaría este primordial cargo; no porque no les quede el tacuche, sino porque la silla es muy grande.
Si vemos la lista, está Benedicto Noriega; sólo por estar cerca de la Gobernación. Luego, Osward Gramajo, quien por no haber conseguido una plaza en el Congreso, ahora quiere el chance. Miren a Juan Pablo Quixtán, sólo por ser esposo de la diputada electa, Bety Canastuj. O que tal Erick Filitz que, tras no ser reelecto como alcalde de Colomba, quiere el ascenso.
Se dan cuenta, ninguno, porque aquí, perdón por la alusión, pero se necesita alguien con carácter, porque el puesto no es sólo para negociar e inaugurar obras, sino que también para tomar las riendas de la Policía Nacional Civil, PNC, como debe ser y como manda la ley.
La convocatoria de la mal llamada sociedad civil tampoco ofrecerá buenos candidatos, porque para comenzar no es representativa; se reúnen unos cuantos señores que al preguntar ni los conocen.
Si presentan una terna, como lo plantean, será importante conocer qué ha hecho cada aspirante y no lo que quiere hacer; por sus frutos los conoceréis, dijo el Señor, no lo digo yo.

PUNTO FINAL. Otra historia sería si al gobernador lo eligiéramos popularmente, como en México; al menos sería más representativo y no nombrado por unos cuantos.

Lo que Santa les llevará

Columna del sábado 22 de diciembre de 2007

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Fíjese que estos personajes, los de la vida pública local, ni necesidad tendrían de escribirle a Santa Claus, ni porque se hayan portado bien, pero San Nicolás les tiene, a cada uno, su regalito ideal. Veamos y si no están de acuerdo, le escriben para que lo cambie, todavía estamos a tiempo:
A Mito Barrientos, el alcalde de todos, le traerá una varita mágica para resolver los clavos, especialmente el camote del alza al pasaje urbano y poder desaparecer a sus opositores que de hecho, se van a tener que ir sin la varita, simplemente porque está cerca el 14 a las 14.
A Carlos Martínez, auxiliar de la Procuraduría de los Derechos Humanos, una cadenita, pulsera o anillo, aunque sea chafa, para que termine de ser el “Guicho Domínguez quetzalteco”; por eso dicen que es un funcionario de mucho peso.
A don Salvita, el gobernador departamental, una vaca lechera, porque al dejar el cargo tendrá que regresar a sus tareas del campo en San Juan Ostuncalco.
A Eduardo Vital, director del CUNOC, una cuenta en “el banco que te ayuda a crecer”, porque en ocasiones, especialmente con presencia de los encapuchados, pasa desapercibido.
A Óscar Alvarado Guevara, un antifaz, para no ser reconocido en los tribunales y evitar ser señalado hasta por su propio vocal.
A Adán Pérez, director departamental de Educación, una agenda 2008, para que ahora sí, cumpla con el ofrecimiento de 200 días efectivos de clases y evite tanto peluche de los maestros.
Al fiscal distrital Jorge Molina Canales, unos cuantos galones de gasolina, no piense mal porque no son para linchar a nadie, sino para poder enviar a sus investigadores fuera de la ciudad, porque bajo el pretexto de falta de combustible desatienden casos.
A la diputada electa por la UNE, Beatriz Canastuj, un reloj, para que llegue puntual a sus citas; no es que se haga la más importante, pero frecuentemente llega tarde.
Al ex candidato a alcalde Jordán Rodas Andrade, unas vitaminas, porque los sacos le quedan grandes después de haberse sometido a un riguroso plan para bajar de peso y ver si conquistaba el voto de las damas.
Al gerente de la Empresa Eléctrica Municipal, Alejandro Ximín, una linterna, pero eléctrica, para que cuando se vaya la luz, se quede a oscuras.
Y para terminar, al presidente electo, Álvaro Colom, por ser el manda más, recibirá doble regalo, una dosis de carácter y un manual de inteligencia, para enfrentar la delincuencia. ¡Qué bueno y justo es Santa!

PUNTO FINAL. Feliz Navidad a todos y todas.

Dé el mejor regalo

Columna del sábado 15 de diciembre de 2007

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Por estos días todos estamos corriendo por los estrenos y regalos de Navidad, en los centros comerciales vemos a ese viejo panzón vestido de rojo, motivando el consumismo con ese jo jo jo más falso que su barba.
Para nada estoy en contra de la celebración y de los regalos, es más, esta época, la navideña, es la que más me gusta del año, porque respiro ese frío que me da paz y porque me creo eso de que nace Dios en mi corazón; por eso inicio cada nuevo período con la idea de la renovación personal.
Tampoco soy muy fanático, porque por ejemplo, no me gustan los nacimientos que arman en algunos hogares con puros muñequitos, pero muy a pesar que el Árbol Navideño no tiene relación directa con el nacimiento de Jesús, en la sala de mi casa hay uno y aún cuando sólo es un gasto innecesario de energía, también tengo luces en mi balcón; como para estar en sintonía con el llamado espíritu navideño.
Pero sabe una cosa, si no estuviera ese árbol o las luces, no pasaría nada o igual estaría emocionado porque ya sólo faltan nueve días para Noche Buena. Lo que estoy tratando de decir es que la Navidad no se construye con lo material, sino con lo que cada uno tiene o puede sentir y dar desde su interior.
Que bueno si hay regalos tangibles, porque a quién no le gusta recibir, más que dar; como debería ser.
En estas fechas, a pesar que prevalece la ilusión, hay que ser realista, con los pies sobre la tierra y así pasar unas fiestas en paz, especialmente con su bolsillo y no someterse a deudas que lejos de un próspero año nuevo, le otorgará un porvenir atado que pudo haber evitado, es decir, comprar lo que no era el mejor regalo, sino el peor castigo.
Por eso, atienda bien esto: el mejor regalo no es el que esperan recibir, sino el que usted puede dar. Así es, el mejor presente está en su capacidad y en sus manos; incluso a sus seres queridos déles lo que alcance darles, porque bien podría convertirse en ese jo jo jo, por un momento, pero luego les afectaría -su futuro- a ellos mismos.
Y quienes reciben los regalos deben aceptar que lo que les están dando es el mayor esfuerzo y, entonces, valorarlo. Además, si está el beneficio del aguinaldo, habrá que ser previsores y no vivir para el hoy. Es nada más una idea, porque veo como todos corremos y hasta nos desesperamos por encontrar los regalos. Y no olvide, ¡Hágase feliz a usted mismo!, que el prudente vale por dos.

PUNTO FINAL. El mejor regalo que usted me da es tomarse el tiempo para leer mis ideas, lo cual agradezco mucho; espero yo, por eso, darle un virtual abrazo; es lo que está a mi alcance.

La rotonda de la locura

Columna del sábado 8 de diciembre de 2007

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

La infraestructura vial también se pone de moda y como en la ropa, igualmente es importada. No crean que la idea de las rotondas construidas en la ciudad de Quetzaltenango es diseño propio, imagínese, dicen que fueron copiadas de Italia.
Es cuestión de gustos, pero no me parecen nada atractivas; eso sí, funcionales. Desde hace unos días, son ya ocho las rotondas en la ciudad altense; la última, construida en el cruce a Olintepeque y el Centro Regional de Justicia, en la zona seis.
Esta reciente edificación ha sido de las más oportunas y necesarias, tomando en cuenta los constantes accidentes reportados en el lugar. Así que ya pueden estar tranquilos los bomberos que la exigirían y los policías de tránsito que catalogaban el sector como difícil de controlar. Pero lo más importante, los conductores nos sentimos más tranquilos y confiados al atravesarnos ese tramo inicial de la autopista Los Altos.
Aunque no todo está resuelto, porque la falla sigue siendo de muchos pilotos que no tienen la cultura de usar rotondas; a pesar de la señalización no saben quién lleva la vía. Se meten como pueden cuando deberían dar paso a quien circula sobre la rotonda.
A pesar que la tarea es muy simple, en la ciudad hay una rotonda donde las autoridades desatan la locura del tránsito, vaya pues, para decirlo de otra manera, provocan el desorden.
Aunque para quienes vivimos aquí puede ya ser normal o estemos acostumbrados, la rotonda del monumento a Tecún Umán, zona siete, es la única donde al estar circulando sobre ella no llevamos la vía. Tienen luz verde los que vienen de la Pepsi, los que van subiendo por la 27 avenida y los que ingresan por la autopista Los Altos. Grave error, pero nadie dice nada.
Por los accidentes que ahí han ocurrido, la Policía Municipal de Tránsito debería hacer el cambio, porque quienes nos visitan o no pasan con frecuencia por el sector, creen llevar la vía.
La educación vial es escasa y con estas cosas sólo se desorienta y se provoca el riesgo de percances, tomando en cuenta que la señalización pasa inadvertida.
Generalmente en un suceso vial hay uno o dos responsables, pero cuando ahí ocurre algo, hay un tercer responsable, la autoridad que permite el caos.

PUNTO FINAL. No tiene nada que ver con el tema de hoy, pero con gusto le comparto que elQuetzalteco está nominado a recibir un reconocimiento por su contribución con el desarrollo humano, otorgado por Naciones Unidas. Dicen que no hay que mojarse los pies antes de llegar al río, pero la nominación cuenta.

Da siempre lo mejor

Columna del sábado 1 de diciembre de 2007

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Nunca fui admirador de la madre Tere, aunque por su forma de pensar y ver las cosas tuvo y sigue teniendo muchos seguidores; en lo que no estoy de acuerdo es en que la veneren, porque tampoco creo que un mortal merezca la condición de santo.
Pero como mi propósito no es dar mi punto de vista sobre la religión, porque desconozco esas profundidades, me detendré en compartir y comentar unas frases de Calcuta que encontré esta semana en el Internet.
La consigna es siempre dar lo mejor, así que pilas:
“A veces las personas son egoístas, ilógicas e insensatas… Aún así, perdónalas”. Porque la falta de perdón, nos convierte en similares.
“Si eres amable, las personas pueden acusarte de ser egoísta e interesado… Aún así, sé gentil”. Porque no puede existir otro interés que no sea el sentirse bien contigo mismo, y que dejarlo de hacer te convertiría en egoísta, pero contigo mismo.
“Si eres vencedor, tendrás algunos falsos amigos y algunos enemigos verdaderos… Aún así, vence”. ¿A quién lo le gusta ser vencedor? Así que no pasa nada con serlo. Y si alguien se considera perdedor –fracasado-, debería luchar por cambiar, porque los buenos, digo, los vencedores somos más.
“Si eres honesto y franco, las personas pueden engañarte… Aún así, sé honesto y franco”. Pero que no te agarren de puerquito y pendejo.
“Si tienes paz y eres feliz, las personas pueden sentir envidia… Aún así, sé feliz”. Porque la felicidad no es un lujo, sino una condición espiritual a la que todos podemos tener acceso. A veces la mayor felicidad está en una choza y el peor infierno en una mansión. Además, la felicidad no es colectiva, es individual y se puede trasmitir, así que sonríe que no cuesta nada y eso sí, deja miles de beneficios, hasta ejercitas ese cutis maltratado por tus enojos sin motivo. Enójate cuando valga la pena. ¿Y cuándo vale la pena? Nunca. Pero eso no es posible, dirás; así es, “por eso yo, lo que hago es tratar de evitar lo que me enoja”, dice un amigo; porque no crean que soy un buen practicante, sino predicador.
“El bien que hagas hoy, puede ser olvidado mañana… Aún así, haz el bien”. Por eso disfrútalo y has el bien y no mires a quién.
“Da al mundo lo mejor de ti, aunque eso pueda nunca ser suficiente. Aún así, da lo mejor de ti mismo”. Porque de gota en gota está hecho el mar que siempre ves su comienzo pero nuca su final.

PUNTO FINAL. “Y recuerda que, a fin de cuentas… Es entre tú y Dios, nunca fue entre tú y ellos”. Amén.