Dejemos el romanticismo

Columna del sábado 30 de junio de 2007

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

No es desencanto ni desamor, es realidad, o por lo menos, lo que entiendo; como sea, es lo que sostengo. Mi propósito no será convencerlo con el siguiente planteamiento, sino invitarlo a que cambie lo emotivo por la razón, siquiera por un momento, para ver en qué escenario estamos realmente ubicados los quetzaltecos.
Para comenzar, decimos que Quetzaltenango es la segunda ciudad del país, la segunda capital; perdón, pero no es cierto. No es verdadera la posición cuando la economía de otros departamentos como Escuintla y los del Oriente guatemalteco son más fuertes y sólidas que la nuestra. Está claro que para atribuirse una categoría en términos territoriales, lo que manda es el billete. En infraestructura vial, por ejemplo, vemos que otras regiones están mejores.
Ah, pero eso sí, somos la Cuna de la Cultura, la Ciudad de la Estrella y tantos más calificativos; tampoco. No es cierto que seamos promotores e impulsores culturales, de eso tienen más otras ciudades como Antigua Guatemala, donde los fines de semana florece el aroma cultural.
A mí me daría tristeza si al llegar a este párrafo, estimado o estimada lectora, usted dijera que estoy equivocado, que no quiero a Xela o cualquier otro pensamiento negativo, porque para escribir estas líneas no me tuve que quitar la camiseta chiva, simplemente me estoy sincerando, porque de no aceptar dónde estamos y hacia dónde vamos, no llegaremos a ningún lado.
Mi atento llamado es para que dejemos el romanticismo, ese que nos pinta Xela como la octava maravilla, como la Ciudad de la Estrella, que no hay otro como nosotros, muy cierto porque no hay dos Xelas, pero también hay que aceptar que hay mejores ciudades; la idea es que no seamos de las peores o vayamos en retroceso.
No es que no acepte la importancia de la ciudad de Quetzaltenango en el contexto nacional, ni reconozca que hay cosas buenas, como el crecimiento comercial y el desplazamiento de todas las universidades del país a la ciudad, sino que estoy siendo juicioso, no vaya ser que por soñar y abrazar el segundo lugar, estemos ya desplazados, como yo creo.
El punto es que Xela tiene con qué, para comenzar su gente trabajadora, pero mucho tienen que ver las autoridades que permiten o no esa consolidación o crecimiento que se requiere para ser verdaderamente la segunda ciudad más importante del país. Mucho hay que hacer, cada uno por su lado.

PUNTO FINAL. Lo innegable es la ubicación estratégica de Xela, echémosle un vistazo a lo comercial y político; entonces, hay que sacarle más jugo a los potenciales existentes.

Interrogantes

Columna del sábado 23 de junio de 2007

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Podría dar las respuestas, pero como no me las han pedido, dejo al aire algunas preguntas que tienen una o varias respuestas en la atmósfera política local.
Si fuera de corte político, ¿Quién estaría detrás de las amenazas contra el candidato a alcalde, Raúl Izás Chávez? ¿Por qué primero fue amenazado el alcalde Jorge Barrientos Pellecer, luego su ex amigo Izás Chávez? ¿Tienen estos hechos alguna relación? ¿Por qué todavía no hay resultados, es decir, capturas, cuando hasta fotos robot elaboró el Ministerio Público? ¿Sabrá el alcalde quiénes mandaron los explosivos? Y si lo sabe, ¿por qué no ha dado los nombres? ¿Quién podría salir perdiendo si las dudas se despejan?
¿Estará asustado el candidato Jordán Rodas Andrade, porque si es en orden, él es el próximo amenazado? ¿Le preocupará a Rodas Andrade vivir en el mismo residencial que Barrientos Pellecer?
Los tres primeros lugares por la alcaldía quetzalteca, según la encuesta publicada por elQuetzalteco, a raíz de los resultados, ¿Qué están haciendo? ¿Será que los tres últimos lugares ya se dieron por rendidos o creen que pueden hacer la hazaña? ¿Quién de los candidatos a jefe edil hizo su propia encuesta, pero como salió igual de somatado, ni se atrevió a divulgarla? ¿Quiénes son los candidatos que mantienen comunicación telefónica para ver qué información se sacan? Porque no es que sean muy cuates.
¿Quién de los contendientes pidió a una radio que le bajaran un poco a su presencia en el medio?, pero más que eso, ¿Por qué semejante solicitud, cuando cualquier candidato lo que quiere es presencia?, ¿A qué está jugando?, dijera una dama.
¿A qué le temerían los únicos tres ausentes al foro de diputados en Espacio Abierto? Se les invitó con tiempo, pero dijeron “tenemos otros compromisos”. ¿Quiénes serán los tres candidatos al Congreso que ganaron en esa cita? ¿Quién de los participantes, después del foro, le dijo a la profesora Beatriz Canastuj, “usted no se preocupe, ante las cámaras nos peleamos, pero después, todos somos amigos”?
Y usted, por quién votará el 9 de septiembre, todavía no me lo diga, eso sí, medítelo.

PUNTO FINAL. Esto no es político, ni chisme, pero creo conveniente anticipar: ¿Quién de los directores universitarios está por ser retirado del cargo? Una mala decisión, porque está haciendo buen trabajo; lastimosamente todo apunta que la medida es irreversible.

Ante todo, honestidad

Columna del sábado 16 de junio de 2007

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

A pesar que es sabido y hasta reconocido que vivimos inmersos en un mundo lesionado, consumido y putrefacto por el comportamiento del mismo hombre, no se pierde la esperanza del ideal, de lo correcto, de la buena actitud. Ese buen deseo salió a relucir en la encuesta que publicó elQuetzalteco, en su edición del jueves último.
Fueron varias las preguntas clave en el estudio que desarrolló el Departamento de Investigaciones Económicas y Sociales, DIES, del Centro Universitario de Occidente, CUNOC, aunque vale la pena detenerse en una, en la búsqueda de la cualidad más importante que debe tener un alcalde.
Ahora ya sabemos qué quieren los quetzaltecos de su alcalde, una pretensión tan simple como compleja: HONESTIDAD. A la pregunta, ¿Cuál es la cualidad más importante que debe poseer un alcalde? El 44.9 por ciento dijo que honestidad. Con un 19 por ciento aparece la exigencia de honradez, tal vez porque para ser honrado, se antepone la honestidad. Muy por debajo, con un 9.9 por ciento, los vecinos exigen liderazgo como principal cualidad, lo cual no aparta que sea una condición necesaria para gobernar. Mientras que la capacidad, es decir, la preparación como condición número uno, aparece apenas con un 8.6 por ciento. Por supuesto que tampoco es que los quetzaltecos quieran ser gobernados por alguien sin preparación, sino que no ubican a la formación académicos como cualidad número uno.
Si este es el panorama, preguntémonos por qué los encuestados priorizaron la honestidad sobre otros aspectos. Ha de ser porque están cansados de tanta mentira, de mucho engaño y de tantas más injusticias. Digo esto porque honestidad, para comenzar, hay que entenderla como una cualidad humana, es el valor que determina a la persona actuar siempre con base en la verdad y con auténtica justicia, dando a cada quien lo que corresponde.
Ser honesto es ser real, por ello, los electores deben prestar atención a lo que dice cada uno, no sea que estén ofreciendo proyectos irrealizables. De ser así, están demostrando ser todo lo opuesto a honesto: viles mentirosos.
Así que ya saben, la honestidad no sólo consiste en franqueza para decir la verdad, sino en asumir que la verdad es sólo una. Y para mi forma de ver las cosas, honestamente, no hay candidato perfecto, pero hay menos peores.

PUNTO FINAL. La honestidad tiñe la vida de confianza, pero, -dicen y así es-, la confianza es como la juventud, una vez se pierde, nunca se recupera.

No es para espantarse

Columna del sábado 9 de junio de 2007

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt
VERITAS

Aclarando que no es que pesa más mi despreocupación frente a la realidad, pero siendo frío y, tal vez, un poco más realista, considero que los hechos violentos ocurridos en Quetzaltenango, en los últimos días, no son para aterrarse, sino para tomar precauciones, nada más.
Escuché decir, recientemente, a un líder religioso algo que no puede ser más claro: “yo confió en Dios, pero dejo bien cerrada la puerta de mi casa”. Qué nos está queriendo decir, sencillo: la precaución puede ser, o mejor dicho, es la brecha entre el bien y el mal. No en vano dicen que hombre (sin excluir a la mujer) precavido vale por dos.
Primero fueron las bombas enviadas al alcalde y concejales, luego el asesinato de un médico y su esposa, y para terminar el triángulo, balearon a un comerciante, conocido por denunciar anomalías en los mercados.
Como si el propio Satanás anduviera suelto, dice una señora, pues en pocas horas cometió la serie de fechorías; pero nada de eso, porque cada hecho, a mi entender, es independiente y con causales particulares.
Nadie contradice que Xela no es la de antes, para comenzar porque hay más gente y, en consecuencia, mayores problemas. Es natural que una ciudad en crecimiento vaya tener aumento en hechos violentos. De esa cuenta, es necesario tomar precauciones, aunque por lo visto nadie las toma, ni en lo individual, menos en lo colectivo.
Hagamos la revisión. Comencemos con los explosivos, por supuesto que el jefe edil Jorge Barrientos, el concejal Aníbal Herrera y el síndico Carlos Prado, debieron sentir miedo; aunque los autores sabían que no pasaría nada, era eso, sólo una amenaza. Otra historia hubiera sido, la cual ni me la quiero imaginar, si hubieran lanzado las bombas. Por ello, quienes amenazan son los perdedores, porque obligan tomar precauciones, las cuales seguramente ya tomaron las autoridades citadas.
Mientras que en el lamentable crimen del doctor Eduardo Molina Fuentes y su esposa Pamela Osborne de Molina, es más complejo, pero igual de reflexivo, porque no cabe duda que no es recomendable que vivan solos esposos mayores de 70 años, por varias razones, en este caso, por indefensos. Muy aparte del móvil, que averiguarlo es tarea de otros, este trágico hecho ha de obligar a muchas parejas, a por lo menos, “cerrar bien las puertas”, como dice el religioso al que hago referencia.
Y, el que si debió espantarse fue el comerciante César Aníbal Rojas Coyoy, porque es evidente que no era una amenaza, sino buscaban matarlo. No sólo deberá dar gracias a Dios porque está vivo, sino tomar sus precauciones de ahora en adelante.

PUNTO FINAL. Precavido, creo, no es dejar de hacer las cosas, sino pensar antes de actuar.

Sin meter las manos

Columna del sábado 2 de junio de 2007

César Pérez Méndez
cperez@elquetzalteco.com.gt

VERITAS

¿Quién es? Nombre: Adriana. Cumpleaños: 25 de abril. Estado civil: Aparatada. Dirección: Hidráulica. Signo: De admiración…!!! Sangre: Roja, porque si fuera azul, sería Pitufa y no le gustan la pitufresas. Mascota: Perro. Color favorito: Rosa. Peso: Incompleto… porque le faltan los brazos.
Cuando leí su historia, sabía que tenía que compartirla, primero porque es excepcional y, sobretodo, porque tiene mucho que decirnos y enseñarnos.
Adriana Macías es la niña que nació sin brazos y que hoy, a sus 28 años, es licenciada en Derecho con un Postgrado en Administración de Recursos Humanos; ahora recorre el mundo brindando asesorías y charlas motivacionales sustentadas en su filosofía de vida y experiencia personal.
Mis deseos por saber más de ella, porque vale la pena conocerla, me llevaron a explorar su página en Internet: http://www.adrianamacias.com/, donde se describe literalmente como inicio esta columna, sólo agrega que su hobbie es coleccionar tazas, porque lo primero que tocó en público fue una taza.
Lo más puntual que nos enseña Adriana es que la verdadera incapacidad sólo existe en la mente de las personas, porque siempre hay y habrá una segunda alternativa u oportunidad para hacer lo que uno quiere.
Tan reconocido es el ejemplo de esta mexicana que además de salir en los medios de comunicación, ha escrito el libro titulado: “Abrazar el éxito sin meter las manos”. Ni más ni menos que la verdad de su condición que, no le impide ni siquiera maquillarse, porque anda radiante; todo lo hace con los pies. Se peina sin la más mínima dificultad.
Lo que hay que captar es que independientemente de las limitantes físicas de las personas, la mayor traba, para muchos, está en la mente, en el espíritu, que es donde surge la mayor fuerza para hacer las cosas. Creo que por eso suceden cosas buenas -y malas-, porque hay quienes lo desean y piensan mucho. Ojalá fueran puros-buenos deseos, que otro mundo sería en el que viviéramos.
Y es que la mente tiene poder, pero hay que sumarle acción y corazón, filosofando un poco, si me permiten, la sumatoria hace la pasión. ¿Cómo ven?
Esta agraciada mujer -vean sus fotos en la Web-, inteligente y muy perseverante vive plena y feliz, aún en condiciones, para los ojos de muchos, difíciles; y a usted que no le falta nada, ¿cómo vive? Ni me cuente, pero reflexione.

PUNTO FINAL. Saben por qué el estado civil de Adriana es Apartada, porque ni soltera ni casada, pero con novio. Confiesa que se enamoró desde la primera vez que lo vio… y ya después se hicieron novios; se llama Juan.