Despedidas con olor a crisis en los medios tradicionales

María Celeste

PUNTUAL

Dos grandes comunicadoras de la televisión fueron despedidas en las últimas horas. La periodista María Celeste Arrarás de Al Rojo Vivo y la destacada conductora Rashel Díaz del programa Un Nuevo Día. Ambos de la cadena internacional Telemundo.
María Celeste con 20 años en la empresa de comunicación y Rashel con 12. Ambas grandes profesionales.
Pero, la lectura personal es que no es tanto por la pandemia que las despidieron, sino que por una crisis que vienen arrastrando los medios tradicionales, porque las personas ya no ve TV ni oye radio. Ahora la vida se rige por los medios digitales, desde las redes sociales hasta los medios emergentes con grandes audiencias y miles de interacciones.
Todo cambia. Los medios y las plataformas. Lo que no cambia es la experiencia y la esencia de cada persona, por eso me encantan las despedidas de ambas, porque son agradecidas con Telemundo y luego saben que la vida sigue y que vendrán nuevas oportunidades y espacios.
Así se despide María Celeste de esta etapa: “Queridos amigos, con profunda tristeza, quiero informarles que ayer fue mi último día con Al Rojo Vivo y en la pantalla de Telemundo. Esta mañana fui informada por la empresa de que han decidido que el programa tome otro rumbo y que debido a ajustes por la pandemia ya no seré más parte del show. Telemundo ha sido mi casa durante casi 20 años y estoy muy agradecida por la oportunidad que me brindaron de haber podido cubrir grandes eventos noticiosos y de servir a nuestra comunidad hispana por tantos años. Dejo atrás a muchos compañeros queridos que siempre podrán contar con todo mi apoyo. Ni mi pasión por el trabajo, ni mi carrera terminan aquí. Por el contrario, mi compromiso con ustedes continúa tan fuerte como siempre”.
Estas son las emotivas palabras de Rashel, pero lo que más me gusta es su fe: “Hola mi gente hermosa, este mensaje es para confirmarles que sí es cierto lo que han visto publicado, hoy fue mi último día en Un Nuevo Día, perdonen la demora de mi mensaje pero como se pueden imaginar, después que recibí la noticia por parte de Telemundo, mi primer paso fue hablar con mi familia y comunicarles lo que estaba pasando. Saben que siempre he sido muy clara y honesta con ustedes, y esta no será la excepción.
Esta mañana se me informó después del show que debido a ajustes por la pandemia no seguiría en Un Nuevo Día. De mi parte solo tengo palabras de agradecimiento hacia la cadena Telemundo por cada una de las oportunidades que me dieron en estos 12 años que estuve tratando de dar lo mejor de mí cada mañana en Un Nuevo Día. A cada jefe que tuve, a cada productor con el cuál trabajé, cada técnico, cada persona que entrevisté, cada compañero de trabajo con los que compartí… Les digo: Graciaaaassss!!! Me los llevo en mi corazón a todos porque impactaron mi vida de una manera hermosa💛.
Como mujer de Fe que soy, esto lo tomo como un ciclo que termina, pero a la misma vez lo recibo como el gran comienzo de muchos sueños que aún me quedan por cumplir, siempre de la mano de Dios 🙏. ¡Mañana haremos un paseo por mis mejores momentos en el show así que los espero una vez más en la que siempre será mi casa, Un Nuevo Día!”
En la vida ningún puesto es para siempre, solo son experiencias que hay que disfrutar y aprovechar.

Rashel Díaz

¡NO ME OPONGO A LA REACTIVACIÓN DEL TRANSPORTE PÚBLICO!

Por César Pérez Méndez

Los que opinan no saben qué es caminar, tienen carro o moto. La necesidad del transporte es de vida, porque muchos ya no aguantan una quincena más sin ingresos. Y el pinche bono nunca les llegó. Estoy de acuerdo con que se reabran las rutas de buses y microbús, solo que no está de más decir, que sea con todas las medidas, distanciamiento y sanitización al ingresar a cada unidad.

No le tengan miedo al coronavirus, precaución sí. Da más terror el hambre y la pobreza.

Ojalá hubiera un sistema barato de cobro con tarjetas o prepagos por rutas.

Que la crisis sea para mejorar el transporte y el servicio. A partir de ahora las autoridades no deben perder la oportunidad de tener control de las unidades para que sean seguras e higiénicas. Un primer paso es sacar un censo real de empresas y unidades. De adolescente viajaba en camioneta para ir a estudiar. Sé lo que digo.

¿Qué es la nueva normalidad?

POR CÉSAR PÉREZ MÉNDEZ

La nueva normalidad es que hoy en mi cumpleaños el pastel para mis amigos lo meta al congelador y lo saque para el 2021 cuando todo esto pase. ¡No!

La nueva normalidad no son acciones, es una nueva forma de pensar señores.

Hoy en la mañana que hablaba con uno de mis mejores amigos, Hugo Nery, le decía que la nueva normalidad va a ser tomada de muchas maneras, para muchos será el pretexto para seguir en la mediocridad, para otros será no hacer nada y para muchos será la oportunidad del cambio para trascender.

Este término puesto de moda en los últimos días, usado por analistas, economistas y hasta por el gobierno no debe ser malinterpretado.

En serio, la nueva normalidad no es quedarse en casa ni de brazos cruzados. No es usar bozal, perdón, mascarilla. La nueva normalidad no es el distanciamiento social; muchos ya vivían distantes. Ser precavidos es otra cosa. Sin temores, pero prudentes. Acatemos las recomendaciones, pero no nos atemos de brazos y desatemos nuestra mente.

¿Por qué la nueva normalidad? Si nunca fuimos normales. Alguien normal tiene estándares.

Lo que teníamos eran estereotipos, conductas y rutinas; creíamos que normal era ir a la oficina y trabajar hasta muy tarde, tener abierto el negocio hasta las 8 o 9 de la noche, ir a restaurantes o reunirnos con muchas personas. Eso no era normal. Estar muy «ocupados» no es normal, la productividad es diferente.

Lo normal es volver al origen, al principio; comenzar de nuevo. Bajo una nueva forma, bajo un nuevo esquema y especialmente con un nuevo espíritu.

La nueva normalidad está en la mente, muy buena fecha para comenzar, 1 de junio del 2020.

El plan D

POR CÉSAR PÉREZ MÉNDEZ

Si este año, del que llevamos 140 días (64 de ellos en cuarentena), todos teníamos planes de una forma y las cosas están saliendo de otra, o en el peor escenario, no están saliendo, no te preocupes. Hay un nuevo plan.

Estamos en un momento o hemos estado donde tenemos que decidir si hacemos una u otra cosa, y a veces hasta no se sabe por dónde ir.

Ante esto, hay dos socas. Enfocarse y ver o buscar las prioridades. Muchas veces estas prioridades estaban en el plan A, pero ahora podemos tener el plan B, C o D. Estas cosas las debemos ordenar según lo que Dios nos diga por medio de lo que sentimos. Es el Espíritu Santo quien habla cuando sentimos hacer algo y eso es lo que hay que hacer.

Si nuestro plan A era tal cosa en este 2020, quizás Dios lo que quiere es que hagamos el plan D, el plan de Dios.  

En el plan D también hay prioridades. Debemos pedirle a Dios que nos ilumine. No estamos solos en esto. Si hemos aguantado es porque seguiremos aguantando y saldremos de esto.

Yo creo que después, de aquel plan A ni nos recordaremos, porque el plan D será tan bueno que ni lo imaginábamos.  

Xela es

Ciudad de Quetzaltenango. Foto: José Manuel del Busto

Xela es la tierra bendita donde muchos nacieron y donde otros decidieron establecerse porque fueron encantados por sus múltiples características que enamoran.

Xela cuando hace un guiño, enamora para siempre.

Xela es de quien deja el ombligo aquí, pero también de toda alma que la convierte en su patria por voluntad y elección autónoma.

Es un pedacito del cosmos que estando aquí se disfruta y estando lejos se añora como dos enamorados esperando el reencuentro.

Xela es más que la Luna de Xelajú y el aguerrido equipo Superchivo, es una pasión que corre por las venas como ADN que identifica a esta ciudadanía.

Es mucho más que chocolate y shecas, es toda una gastronomía ancestral, como el jocón y el pepián acompañado de tamalitos envueltos en doblador.

Xela es todo lo que queramos porque al final de cuentas solo se explica y entiende al tener el privilegio de estar aquí.

Xela es de quienes la respetamos, cuidamos y trabajamos en ella arduamente y con entusiasmo.

Más que un territorio es un sentimiento, una identidad y una denominación de origen y vecindad.

¡Xela es Xela! Un feliz atípico aniversario de fundación de nuestra emblemática y entrañable tierra hermosa y bendita.

15/5/1824 – 15/5/2020

#Xela496Años

Templo Minerva de Quetzaltenango. Foto: Sebastián Trápaga

QUÉ FUNCIONA EN ESTOS TIEMPOS, ¿YOGA, EJERCICIO O QUÉ HACEMOS?

POR CÉSAR PÉREZ MÉNDEZ

En estos tiempos lo que menos funciona es la pasividad. A muchos el Covid-19 los tiene sentados, en casa y en pausa. No, no. No debemos quedarnos en modo parking. Claro en casa, y con las medidas necesarias, saliendo solo por lo necesario, como la mascarilla, lavado frecuente de manos y distanciamiento social, pero eso no debe confundirse con no hacer nada.

Lo que deberíamos hacer es planificar lo que viene, porque después de esto toda va a continuar. No hay crisis que dure 100 años ni economía que la aguante. Vamos a aprender a vivir con el vecino incomodo llamado coronavirus.

Mientras tanto qué funciona. Si les digo hagan esto, sería irresponsable, porque no a todos nos funciona lo mismo, por eso cada uno sabrá qué le funciona, a muchos la meditación, introspectiva o de fe, ambas son muy necesarias.

Lo que seguro va a funcionar es que nos movamos, que hagamos ejercicio en casa, que caminemos, vi en redes sociales que una persona corrió un maratón dentro de su casa (42 kilómetros), así que no hay excusa. Podemos caminar y hacer una serie de movimientos físicos con tiempos, mínimo 15 minutos diarios.

Además de esto, debemos orar o rezar, como quieran, pero hacerlo. Leer, escribir y pensar. Hacer planes escritos, estudiar algo pendiente. Muchos deberían terminar la tesis que arrastran desde hace años. Como nunca había tiempo, ahora es cuando, no solo para pintar la casa, sino para diseñar una nueva, un nuevo negocio, una nueva vida, porque claro, nadie querrá la vida de antes del Covid-19.  

Cuando todo esto pase debemos estar listos y ágiles para saltar al tren rápido que nos lleva a nuevos tiempos y destinos.  

En sentido figurado, peo real, cuando todo esto pase debemos estar listos y ágiles para saltar al tren rápido que nos lleva a nuevos tiempos y destinos. Foto: Internet

Quiénes deberían aconsejar al presidente

POR CÉSAR PÉREZ MÉNDEZ

El mejor consejo lo da quien lo haya vivido. Nadie da recomendaciones de un camino que no lo ha recorrido. Mucha gente es como el cura que aconseja cómo vivir en matrimonio.

Traigo este tema porque el expresidente Jimmy Morales salió a dar consejos y recomendaciones al presidente Alejandro Giammattei. Como ya sé como es la gente, al pobre Nito le llovió peor que en invierno, más de 5000 comentarios y muchos de ellos, atacándolo y dándole gracias que no fue en su tiempo esta crisis del Covid-19, porque estaríamos peor, dicen los comentarios.

Jimmy recordó que la UNE abrió 14 Comedores «Solidarios», el Partido Patriota cerró 8, manteniendo 6 Comedores «Seguros» y que el FCN-Nación abrió 31 “Comedores Sociales”; en pocas palabras, le sugiere a Giammattei que abra los comedores, “porque esta pandemia está agudizando el hambre en nuestra población”.

Como hay mucha gente que nada quiere, resulta un caos que proponga algo el expresidente. No lo voy a defender, pero deberíamos tener más voces, qué dice desde Marco Vinicio Cerezo Arévalo, el primer presidente democrático de Guatemala hasta el interino Alejandro Maldonado.  

Los expresidentes deberían ser consejeros del gobernante de turno. Deberían proponer ideas y acciones. Que hayan hecho cosas malas no quiere decir que no tengan experiencia. Deberían decir incluso qué no hacer, qué errores cometieron para no volver a tropezar.

Seguramente que Alfonso Portillo, Óscar Berger, Álvaro Colom o Maldonado tienen algo que decir: ya lo hubieran dicho. Por temor a las críticas se quedan callados. Mejor si lo dicen público y no solo en privado. Cada uno tuvo y tiene su estilo de gobernar.

Lo que es un hecho es que nunca el Covid-19 era para ninguno de ellos, tenía que ser en este tiempo y con el presidente médico que dirige ahora el país. Las decisiones son de Giammattei, pero mientras más consejos, más sabias las acciones.

Además de los exgobernantes, otras voces que deberían ser públicas son las del Colegio de Médicos de Guatemala, dónde están, porque no los hemos escuchado públicamente. Así en las áreas más importantes, no solo en la salud, sino que también en la economía, entre otros.

Mientras más propuestas surjan más rápido vamos a salir de este túnel que estamos atravesando. Ayer un médico me decía que ojalá sus proyecciones no se cumplan, pero al ritmo que va el coronavirus, en dos semanas, podría estar colapsando el sistema de salud pública del país.  

Todos debemos tomar conciencia de la realidad y no relajarnos ni confiarnos. El virus ya está entre todos nosotros y ahora es cuando más nos tenemos que proteger y cuidar.  

Guatemala saldrá de todo esto.

Algunos expresidentes de Guatemala (arriba, desde la izquierda) Fernando Romeo Lucas, Óscar Humberto Mejía Víctores, Jorge Serrano, Alfonso Portillo; (abajo) José Efraín Ríos Montt, Otto Pérez Molina, Álvaro Colom y Álvaro Arzú. Foto: El Día

El rebote económico para el 2021 será muy bueno

Por César Pérez Méndez

Nunca nadie se imaginó el escenario económico que estamos viviendo en el 2020, porque para muchos este iba a ser el mejor año. Nuestra confianza estaba en este año, como el mejor, pero vino el virus y todo lo echo al abismo.

Ese abismo donde vamos en caída libre y no sabemos cuándo tendrá fin, cuándo tocaremos fondo. Para muchos no será sino hasta agosto o septiembre cuando las consecuencias lleguen a su extremo. A partir de ahí, todo será esfuerzo, acción, estrategias y muchas ganas para volver a nueva normalidad. Aunque la lucha desde ser desde ahora.

Ya nada es ni será igual. Lo vivido al menos en el primer bimestre de este año es historia, pero lo que viene de marzo a la fecha es materia para discusión y análisis.

La hipótesis personal y compartida con algunos amigos, como el presidente de la Cámara de Comercio de Guatemala Filial Quetzaltenango, Jorge García, es que el rebote será tan bueno, que las manos serán insuficientes para recoger. Vendrán los mejores tiempos para el comercio, para el empleo y la economía en general.

Después de la tormenta no siempre llega la calma, pero en ocasiones, como en este caso, llegará la expansión y con ella la siega. Habrá un despertar de emprendedores como nunca, nuevos negocios y grandes empresas se establecerán y crecerán.

Hasta este punto no habrá quien diga que son palabras más emocionales que racionales, pero la hipótesis se sustenta en dos cosas: en lo natural, es decir, que tras cada caída siempre hay un levantón con ganas, con nuevas fuerzas y con más empeño. Cuando alguien se cae, por vergüenza, además de levantase con dignidad, lo hace rápido.  

Si cuando alguien fracasa en algo en la vida, no solo no quiere volverse a topar con la misma piedra, sino que busca nuevos caminos, busca hacer mejor las cosas y sus resultados son positivos. Somos seres de resultados, si alguien tenía un negocio antes de la crisis, después buscará tener dos o tres.

Si alguien tenía cinco empleados, llegará a tener 12 y luego cientos; por ello, quienes hoy no tienen un trabajo no se preocupen, porque cuando esto pase, no sabrán cuál escoger.  

El mundo no está cambiando, el mundo ya cambió. Ahora nos toca cambiar a nosotros, luego cambiar nuestros negocios y nuestros trabajos; adaptarnos a una nueva vida donde siempre fuimos anfitriones es el desafío. Un desafía que, como rompecabezas, lo ganarán quienes sean de mente abierta.

Ningún analista predijo la caída libre, menos se atreven ahora a decir que el rebote será muy bueno, simplemente porque los números son fríos, sin embargo, un rebote positivo para el 2021 será posible agregando a los números corazón, voluntad y mucha acción.